MARCHA DE MUJERES ORIGINARIAS

La derogación del código minero, una solución para la crisis hídrica y la restitución de los espacios sagrados son las tres consignas que este año levantarán mujeres de 36 pueblos originarios del país que marcharán por segunda vez en la ciudad de Buenos Aires el 21 de abril junto a organizaciones sociales y de derechos humanos con la propuesta del “Buen Vivir”.
“Nuestra marcha busca visibilizar la situación de las hermanas en los territorios, pero también acercar una propuesta que es la del ‘buen vivir’, es decir, la necesidad de volver a una relación de reciprocidad entre los pueblos y la naturaleza”, señaló a la referente mapuche Moira Millán.
Y añadió: “Nuestro ‘paradigma’ por utilizar una palabra conocida por el mundo occidental es el del respeto y la consideración de los pueblos y de la naturaleza, entiendo a ésta como sujeto de derecho”.
En este sentido, Millán sostuvo que “si existiera este vínculo de reciprocidad entre los pueblos, cuando a una empresa se le ocurre instalar un emprendimiento, dialogaría primero con la comunidad, evaluaría realmente el impacto sobre la naturaleza y no habría por qué llegar a enfrentamientos”.
“Otro punto que nadie reclama es el derecho a la restitución de nuestros espacios sagrados, que fueron saqueados en todo el territorio. Yo siempre digo, qué pasaría si se pusiera un shopping en una catedral, un casino en una sinagoga o un prostíbulo en una mezquita, todos nos horrorizaríamos. Bueno, con nuestros espacios sagrados está pasando esto”, afirmó.
La mujer mapuche describió que “para nosotras, nosotros, los espacios sagrados sirven como fortalecimiento espiritual y lugar de encuentro con la naturaleza, a quien necesitamos de nuestro lado para ganar la lucha desigual contra el despojo que nos impone el capitalismo”.
Durante la convocatoria a la marcha, Millán junto a un grupo de mujeres indígenas recorrió el territorio argentino para acercarse a las diferentes realidades y problemáticas que atraviesan a los pueblos originarios.
“Las mujeres originarias son las que se encuentran en la peor situación, las mayores víctimas del cambio climático. En el algarrobal chaqueño, por ejemplo, las mujeres juntan agua entre las 2 y las 6 de la mañana para tener luego para las tareas domésticas, el hombre ni se entera cómo hace para cocinar o lavar la ropa”, describió.
Y continuó: “En Misiones, las hermanas han sido víctimas de torturas de sicarios enviados por una empresa por no querer abandonar los territorios; el alcohol y las drogas están presentes en nuestros hombres, en nuestros hijos”.
“Todas estas situaciones hacen que las mujeres indígenas tengamos problemáticas específicas, más allá de lo común que afecta a todos los pueblos originarios, por eso la necesidad de marchar, de contar en Buenos Aires que estamos y que sin nostras no hay país”, concluyó.
La comisión de organización de la Segunda Marcha de Mujeres Originarias por el Buen Vivir está solicitando apoyo económico para facilitar el traslado desde las diferentes provincias; el contacto es (011) 15-3909-2989 o vía Facebook a la página Marcha De Mujeres Originarias.
La marcha está convocada a las 16.30 del próximo jueves en el monumento a Julio Argentino Roca (Alsina y Perú).