LEY NACIONAL DE LA DANZA

El Movimiento por la Ley Nacional de Danza (LND) es un colectivo federal que concentra las acciones desarrolladas desde 2008 hasta hoy para lograr la sanción del proyecto legislativo, cuyo texto destaca el reconocimiento de las personas ligadas al mundo de la danza como trabajadores de la cultura.
Julio Bocca, los coreógrafos y directores Mauricio Wainrot y Ricky Pashkus, Lino Patalano, Noemí Cohelo y Rodolfo Olguín, Laura Fidalgo y Maximiliano Guerra, entre otras figuras de la cultura apoyan la inciativa.
“El punto central del proyecto busca que los trabajadores de la danza, ya sean intérpretes, coreógrafos, directores, docentes, ensayadores, investigadores, gestores, productores y críticos, sean reconocidos como trabajadores de la cultura”, detalló a Télam Ale Cossin, responsable de prensa del Movimiento.
Para Macarena Cambre, quien baila desde los 8 años y se encuentra preparando la tesis para su licenciatura en composición coreográfica, con mención en danza teatro en el Instituto Universitario Nacional del Arte (IUNA), “el baile demanda más tiempo de proceso que ningún otro arte”.
“Se trata de una disciplina que implica prolongados períodos de formación -continuó la bailarina-, y la preparación de cada obra particular conlleva extensos períodos de ensayo”, la ley representa una posibilidad de que sea considerada una expresión atendible del patrimonio cultural”.
El proyecto legislativo se construye a partir de preocupaciones concretas de quienes hacen del movimiento corporal su forma de vida, desde la comunidad, así docentes, coreógrafos, bailarines, y diferentes sectores relacionados con la danza participan del mismo.
Cambre participa de la obra de danza contemporánea “Imágenes de un solo grupal”, y afirma que, “con la ley se busca el reconocimiento como trabajadores, no sólo ser vistos como seres que disfrutamos bailando, tenemos derecho a cobrar por el trabajo y contar con una obra social”.
En este contexto, se impulsa la creación de un Instituto Federal autónomo, capaz de promover políticas que incluyen la delimitación de circuitos dedicados a la danza, subsidios y la creación un archivo audiovisual, ya que no existe ninguno en el país que recopile el material ligado a ese arte.
La ley nacional de danza funcionaría entonces como una herramienta capaz de activar procesos de instrumentación de políticas estratégicas de gestión mixta para la danza en Argentina y Latinoamérica.
La iniciativa llegó al Senado avalada por muchas firmas y, aunque “no hay obstáculos para que se apruebe, ni existen leyes paralelas, el proyecto ingresó por Cámara Alta y se encuentra en la Comisión de Educación y Cultura, que no se reúne desde junio”, puntualizó Cossin.
Los integrantes del Movimiento por la Ley Nacional de Danza realizan acciones en distintos espacios, como las convocatorias y movilizaciones al Congreso realizadas este año.
En la línea de lograr que la danza gane visibilidad, participaron del debate propuesto por el Frente de Artistas y Trabajadores por las Culturas en torno a una Ley Federal de Culturas, el martes 25 noviembre.
“Lamentablemente, los encuentros de baile realizados durante el año en el país movilizan gente y son una fuente laboral, más allá del género, cuentan con poca difusión y espacio concreto en los medios”, concluyó.
Para más información acerca de acciones del Movimiento y detalles sobre el proyecto de ley, se puede consultar la página web, www.leynacionaldedanza.com, o a través de facebook/Ley Nacional de Danza.