LAS REJAS DE LA “SEGURIDAD VIAL”

Una cuadrilla de obreros realiza un cerco con base de hormigón y rejas sobre la autopista Illia, el mimo emplaza el anterior porque estaba roto, señalaron fuentes de Autopistas Urbanas Sociedad Anónima (AUSA), que aseguraron que el objeto de la obra es mejorar la seguridad vial.
“El único objeto es mejorar la seguridad vial y para eso decidimos reemplazar el cerco que separa la autopista de las casas porque estaba roto. Tras las reiteradas reparaciones hemos decidido hacerlo otra vez”, dijeron fuentes de AUSA, empresa dependiente de la ciudad de Buenos Aires que controla las autopistas porteñas.
El cerco tendrá esta vez una base de 65 centímetros de hormigón y lo que antes era alambre será de reja, precisó la fuente.
La concesionaria rechazó que se trate de un muro y explicó que “este nuevo cerco es para mejorar la seguridad vial”.
“Por un lado, impedirá que si se produce un siniestro vial y se desprenden partes de un vehículo, éstas puedan atravesar el límite de la autopista; y por otro lado, busca prevenir los siniestros viales que pudieran causar las personas que cruzan la autopista caminando”.
“Si esto evita o no delitos sobre la autopista, escapa a nuestro objeto, que es la seguridad vial”, recalcó la fuente de AUSA.
Al comenzar la obra, vecinos la Villa 31 que se acercaron al lugar dijeron que “en vez de paredes que los deje del otro lado de la urbanización deberían ser integrados a la ciudad”.
“En vez de muros que nos separe de la urbanización queremos que nos urbanicen”, dijo Graciela Duarte, delegada del sector ferroviario de ese barrio porteño.
El cerco que se levanta desde el acceso a la avenida Castillo sentido al centro de la ciudad de Buenos Aires tardará en construirse varios días y abarcará una extensión de 550 metros.
Por otra parte, agrupación Corriente Villera Independiente (CVI) repudió hoy el cerco que construye el Gobierno de la ciudad de Buenos Aires entre la Villa 31 y la autopista Illia, y consideró que el mismo constitutye “total discriminación” para los pobladores del lugar .
“Los robos y otros hechos de violencia ocurren en todos lados, no sólo en una villa. Es una total discriminación: representa que los negros villeros son los que delinquen”, dijo Dora Mackoviak, dirigente de la CVI, en declaraciones a la prensa.
En 2007 se intentó por primera vez instalar un cerco perimetral, pero las obras debieron suspenderse tras la intervención del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI), que advirtió que la medida afectaba los derechos de quienes viven en la Villa 31.