LAS MUJERES QUE FALTAN, PRESENTES

Once mujeres que sonríen desde las fotos que se exponen en el Espacio de la Memoria, representan otra manera de tenerlas presentes a las desaparecidas por el delito de la trata, mientras sus madres, hijas, tíos, repasan sus vidas, sus búsquedas, sus esperas y sus pedidos de justicia.
El número elegido es simbólico porque recuerda que hace 11 años desapareció Marita Verón, una de las protagonistas de “Todas las mujeres presentes” que se expone desde hoy en la recepción del predio de la ex Esma hasta fines de mayo.
De María Natalia Ciccioli hay retratos hasta sus 12 años, cuando desapareció en Neuquén, el 16 de enero de 1994. Uno de los casos más antiguos que se registran de desaparición de mujeres en democracia.
“En esa época no se hablaba de trata, eso lo fui hilvanando con los años”, dice su mamá Mirta Acosta, que desenrolla un papel donde fotocopió la última poesía que su hija escribió, y la lee.
La escuchan los familiares de cinco mujeres, que esperan reunidos alrededor de una mesa la inauguración de la exposición de fotos, donde también aparecen mamás, papás, hermanos, hijos, vecinos retratados en las marchas donde piden su aparición.
Se escuchan, se cuentan historias, se conocen y reconocen en los relatos. En el grupo destacan tres hombres, uno de ellos es Juan Yacante, tío de Ramona “Pely” Mercado, de quien no se sabe nada desde el 26 de abril de 2005, cuando salió de su casa para ir a la de su tía.
“La sigo buscando porque todos la esperamos, pero sobre todo por Aparicia, la abuela de 88 años que espera a Pely todos los días”, dice este hombre robusto que parece pequeño cuando narra detalles de un operativo policial en un prostíbulo de Córdoba, del que participó esperando encontrar a su sobrina.
“Me quebré. Me puse a llorar. No sólo porque la nena no estaba, también por las chicas que vi en ese lugar y por lo que me contaron”, confiesa mientras abre una carpeta con recortes periodísticos que mantienen viva la memoria de la niña que hoy tiene 21 años.
El otro hombre es Cristian Pinelli, marido de Georgina Muñoz, la hija de Dora Diel a quien ella nunca volvió a ver desde el 10 de febrero de 2001. Tienen un hijo de 5 años que espera a la abuela “porque nosotros le hablamos de ella, le explicamos que la estamos buscando”, cuenta la pareja.
Un adolescente de 14 años, completa el trío de varones. Tímido, de pocas palabras, lleva en el pecho un retrato de su mamá, Andrea López. Carlos tenía 6 años cuando la vio por última vez el 10 de febrero de 2004, y su relato infantil sobre los maltratos que sufría la mujer por parte de su padre, Víctor Purreta fue decisivo para procesar al hombre, quien ahora está detenido por otra causa relacionada con facilitar la prostitución.
Su abuela Julia Ferreyra, habla con orgullo de ese nieto que la acompaña, tal como hace Micaela, la hija de Marita Verón, siempre al lado de Susana Trimarco: “Hablamos de nuestros nietos, de lo importante que son para nosotras”, comparte la mamá de Andrea.
El dolor más reciente se nota en las lágrimas de Carmen Fernández, porque Marcela Mamani no está con ella desde el 14 de febrero de 2012.
“Todos los viernes hacemos marchas en Salta y tenemos un abogado que nos ayuda para que se siga investigando. Hago lo que puedo, porque el hijo de Marcela está conmigo, es chiquito, me necesita”, dice mientras intercambia teléfonos con los otros familiares.
Estar en contacto los alivia, sobre todo porque llegaron desde distintos lugares del país: Salta, Santa Fe, La Pampa, Neuquén y La Rioja. Ese fue uno de los criterios que eligieron quienes organizaron la muestra: develar que la trata de mujeres es una red que atraviesa todo el país.
“También buscamos que fueran desapariciones que se produjeron en distintos años, porque ahora es muy notable que el delito existe, pero en casos de fines de los `90 o principios del 2000 no lo era”, explica Alba Rueda, coordinadora de la muestra.
Reconoce que fue “muy difícil” seleccionar estas once mujeres, por eso “tomamos estos ejes, al que sumamos el tema judicial, porque casi todas las causas abiertas tienen la carátula de desaparición de persona, pero muy pocas avanzan en la ruta de la trata”.
Al grupo se suma Fabiana Tuñez, directora de la ONG La Casa del Encuentro, a quien muchos familiares reconocen por el acompañamiento de estos años.
“Es muy importante y significativo que la muestra se haga en este espacio, que la trata de mujeres se encuadre en una política de derechos humanos. No hay cifras oficiales, pero entre quienes militamos en las organizaciones creemos que en los últimos 10 años han desaparecido, por lo menos, 600 mujeres. Las estamos buscando a todas”, dijo la dirigente social.
Florencia Pennacchi, Fernanda Aguirre, Agostina Sorich, Soledad Olivera y Natalia Ciccioli son las otras mujeres protagonistas sin quererlo de esta muestra.
“Son las mujeres que nos faltan a todas y todos”, reza el cartel de entrada que invita a no abandonar la búsqueda.