“¡LA TIERRA ES NUESTRA VIDA!”

Con esa consigna marchó el viernes 31 una caravana con 60 integrantes de los pueblos Qom, Pilagá, Wichí y Nivaclé, junto a organizaciones sociales, políticas y de derechos humanos, desde la Torre de los ingleses frente a la estación Retiro hasta el Acampe Qo.Pi.Wi.Ni (que lleva más de cinco meses de existencia en el cruce de 9 de Julio y Avenida de Mayo), con paradas previas en el Obelisco porteño y Plaza de Mayo. La caravana había partido el día anterior en micros desde Formosa hacia Buenos Aires para reforzar la lucha por sus derechos ancestrales sobre las tierras que les están siendo arrebatadas, denunciar los ataques diarios a sus integrantes, la persecución que sufren de parte del gobernador kirchnerista formoseño Gildo Insfrán (Gobernador de la provincia desde 1995) y repudiar la inacción del gobierno nacional. Desde las 15 horas, la Red Nacional de Medios Alternativos (RNMA) realizó una transmisión en vivo de la jornada, donde se escucharon diversos testimonios.

En ese marco, la Red Nacional de Medios Alternativos (RNMA) realizó una transmisión especial que siguió desde el comienzo, a través de móviles desde el lugar, los avatares de la caravana y fue recogiendo diversos testimonios de las organizaciones y personalidades participantes, como Irineo Palomo. qom de la comunidad La Primavera de Formosa – e integrante del acampe en Buenos Aires -, Patricia del Frente de Organizaciones en Lucha (FOL) en COB-La Brecha, la madre de Plaza de Mayo-Línea Fundadora, Nora Cortiñas, Pablo Pimentel de APDH La Matanza, y Eduardo Díaz, hijo del qarashe Félix Díaz.Un poco más tarde, mientras la amenaza constante de nuevas lluvias (por la mañana del viernes 31 hubo lluvia torrencial en Buenos Aires) se despejaba y se veían los primeros rayos de sol, la Caravana QoPiWiNi caminaba frente al edificio del Teatro Colón y se acercaba a la zona del Obelisco porteño, punto neurálgico de la ciudad. La encabezaba una inmensa bandera
Luego la columna tomó por Diagonal Norte hacia la Plaza de Mayo, donde se encuentra la Casa Rosada. Una vez allí, en el centro político del país, protagonista de tantos momentos históricos, los integrantes de los pueblos originarios en lucha junto a las organizaciones sociales y políticas acompañantes, pasaban frente a la Catedral Metropolitana, casi confirmando eso de que “Dios está en todos lados, pero atiende en Buenos Aires”, y se aprontaban a llevar una vez más sus reclamos del reconocimiento del derecho ancestral a sus tierras, por la no persecución, ataques y asesinatos a sus familias por parte del gobernador kirchnerista Gildo Insfrán, y el repudio a la inacción del Gobierno Nacional al estar en conocimiento de la situación que se vive en esa zona, y en otras, del interior del país.
Finalmente, la marcha se dirigió por Avenida de Mayo hasta el Acampe QoPiWiNi, donde esta nueva delegación de 60 integrantes de los pueblos Qom, Pilagá, Wichí, y Nivaclé llegados a Buenos Aires se sumaron al acampe para reforzar y continuar su lucha ancestral, que lleva más de 500 años. Como dijo Pablo Pimentel, de APDH La Matanza, en medio de la transmisión de la RNMA: “La pelota ahora quedó picando en el área del gobierno nacional”.