LA CONFITERÍA DEL MOLINO ES DE TODOS

La ley que declara de utilidad pública y sujeto a expropiación por su valor histórico y cultural el emblemático edificio donde funcionó la Confitería del Molino, ubicado en la esquina de las avenidas porteñas Rivadavia y Callao, frente al Congreso Nacional, fue promulgada de hecho.
La norma 27.009, que fue sancionada el pasado 12 de noviembre en la Cámara de Diputados por 217 votos a favor, autoriza al Poder Ejecutivo Nacional “a adquirir dicho inmueble a un precio que no exceda lo establecido por el Tribunal de Tasaciones de la Nación”.
De acuerdo al texto aprobado, el subsuelo y la planta baja del emblemático edificio “deberán ser concesionados para su utilización como confitería, restaurante, local de elaboración de productos de panadería, pastelería o cualquier otro uso afín a dichas actividades”.
En tanto, el resto del inmueble “deberá consagrarse a un museo dedicado a la historia de la ‘Confitería El Molino’ y el rol que ésta tuvo en el crecimiento y consolidación de la democracia argentina” y a “un centro cultural a denominarse ‘De las Aspas’, dedicado a difundir y exhibir la obra de artistas jóvenes argentinos que no haya sido expuesta públicamente en ningún medio”.
“Los recursos económicos obtenidos como fruto de la concesión, así como aquellos productos del funcionamiento del museo y del centro cultural se destinarán preferentemente a la gestión y mantenimiento del edificio”, añade la normativa en otro de sus artículos.
Asimismo, establece que “el Poder Ejecutivo nacional deberá contemplar en la partida del presupuesto nacional los recursos necesarios para dar cumplimiento a lo establecido en la presente ley, incluyendo en ella los gastos de reparación y puesta en valor del edificio”.
Con la promulgación de esta norma, el histórico café porteño, inaugurado en 1917 y cerrado definitivamente en 1997, comenzará a transitar el camino para su reapertura.