INCLUSIÓN DE PERSONAS TRANS

En mayo se conmemora el segundo aniversario de la sanción de la Ley de Identidad de Género que contempla el derecho de las personas trans a que el Estado garantice el cambio de nombre, foto y sexo de su partida de nacimiento y del Documento Nacional de Identidad (DNI). En estos dos años, la norma ha tendio un impacto positivo a nivel de las cooperativas de trabajo.

“Cuando surge una norma es porque hay una necesidad pero el hecho de que se sancione no significa que esté solucionado el problema, en este caso, aún falta mucho por hacer en materia de salud, de trabajo, de vivienda”, recapacitó el secretario de la Cooperativa Estilo Diversa LGTB, Kalym Soria.

La Ley de Identidad de Género N° 26.743, que se sancionó en mayo de 2012 y contempla el derecho de toda persona a solicitar la corrección registral del sexo y el cambio de nombre de pila e imagen -con la identidad de género autopercibida- en partidas de nacimiento y en el Documento Nacional de Identidad (DNI), estableció un mecanismo que no “patologiza” la condición de travestis, transexuales y transgéneros.

Dos años atrás, el presidente de la Cooperativa Amazonas del Oeste, Javier Puyol, la primera empresa bonaerense autogestionada por trabajadoras trans de La Matanza, sintetizó a este medio que la norma “va a sustituir del documento el nombre que nos pusieron al nacer por el que elegimos. Ahora nos van a conocer por el nombre que nos representa”.

Soria, quien también es presidente de la Red de Intersex Tansexuales y Transgéneros Argentina(Ritta), fue el primer varón trans en recibir el DNI que concuerda con su orientación sexual e identidad de género.

Sobre el impacto de la norma, enfatizó que en que son “las cooperativas las que incorporan genuinamente a las personas trans” porque la ley aun no pudo sortear los obstáculos que le impone el mercado laboral tradicional a travestis, transexuales y transgénero.

“Las cooperativas son la mejor respuesta laboral, le dan trabajo a nuestro colectivo que ha sido olvidado durante décadas. Si bien con el DNI tenemos una herramienta, eso no implica la inclusión plena”, dijo a este medio.

Dada las limitaciones que tiene ese colectivo, aun con la ley, el jueves 15 presentó dos proyectos que hacen hincapié en la atención integral de la salud y en la necesidad de una asignación para las personas trans de más de 40 años.

Al respecto, Soria graficó: “Son muchísimas las mujeres trans que no llegan ni a los 35 años y eso se debe a que no pudieron acceder al sistema de salud. De más está decir que al no acceder a trabajos formales tampoco podrían tener aportes”.

Exclusión cero

Cada 17 de mayo se conmemora el Día Mundial contra la Homofobia y Transfobia, fecha en que, en 1990, la Organización Mundial de la Salud (OMS) suprimió a la homosexualidad de la lista de enfermedades mentales.
La discriminación por la orientación social de cada uno, no es un tema que preocupe dentro de las cooperativas. Meses atrás, Puyol, de la empresa textil Amazonas del Oeste, remarcó que este fenómeno no se evidencia dentro de los emprendimientos asociativos.

“En la cooperativa no sentimos la discriminación, pero afuera es duro. Tuvimos experiencias de trabajo bajo patrón y la diferencia con la cooperativa es notable. Vamos ganando derechos, como lo de ayer, que fue un logro muy importante porque por fin se va a poder modificar nuestro nombre en el documento”, expresó.

“Mientras el capitalismo no nos dio una respuesta, el asociativismo nos permitió también generar con nuestro trabajo capital social”, coincidió Daniela Ruiz, presidenta de la Ar/TV Trans, empresa dedicada a producir y montar espectáculos teatrales se conformó en 2010.

Fuente: Agencia Ansol Noticias