HISTORIA DE LA CALLE LAVALLE

PARTE  IX

por Gabriel Luna

Durante la década del 40’ el cine nacional atraviesa su época de oro, hay más de 20 estudios, se producen comedias de teléfono blanco, relatos históricos, cine social, hasta un total de 60 películas por año. Todo el arte popular experimenta un crecimiento. En 1944, la actriz Eva Duarte, una mujer de origen humilde que hace un radioteatro interpretando a “Grandes mujeres de todos los tiempos”, conoce al coronel Juan Perón en un acto en el Luna Park y dos años después se convertirá ella misma en una mujer tan famosa como las que interpreta en el radioteatro. Muñoz Azpiri, el libretista de “Grandes mujeres de todos los tiempos”, será quien le escriba sus primeros discursos políticos. La interpretación artística se volverá realidad para ella (¡qué dichosa!). “El arte también puede cambiar la realidad social”, había dicho el escritor Balzac, aunque dos guerras mundiales espantosas parecen desmentirlo. Sin embargo, los argentinos entre 1946 y 1952 vivirán un cambio social profundo, bienhechor para muchos, maligno para otros, impulsado desde un imaginario artístico por esta mujer.

La calle Lavalle acompaña este crecimiento del cine y el arte popular abriendo nuevas salas: el cine Luxor, de estilo racionalista pero con reminiscencias del templo egipcio y escenografía de animales africanos, en Lavalle 663; el cine Arizona, que evoca al acorazado norteamericano del mismo nombre hundido por los japoneses en Pearl Harbour, en Lavalle 727; el cine París, al lado del Ambassador, en Lavalle 769; y el cine Iguazú, ubicado donde estaba el caserón de los Anchorena con 11 habitaciones y patio central, en Lavalle 940. Todo esto sucede entre 1944 y 1945. En abril de 1945, Eva Duarte protagoniza “La pródiga”, una película dirigida por Mario Soffici, sobre una hermosa mujer dueña de un valle edénico, que comparte su fortuna con los humildes y los necesitados. Los habitantes del valle la llaman entonces “La pródiga”, también “La señora”, y “La hermana de los pobres y los tristes”. Tras esta filmación, Eva Duarte hace tres programas radiales diarios: “Hacia un futuro mejor”, donde difunde las conquistas sociales y laborales de la Secretaría de Trabajo, y dos radioteatros. El 22 de octubre se casa con el coronel Perón; y el 4 de junio de 1946, cuando Juan Perón asume la presidencia de la Nación, Eva Duarte de Perón se convierte en primera dama y asume la dirección de la Secretaría de Trabajo. La vida y el arte empiezan a entrelazarse. La calle Lavalle que en los años 20’ era un lugar de bohemia y hombres solos, de cafetines y poetas, teatros de revista, varietés, prostíbulos, y cabarets, ahora está abierta al gran público, y a las familias. Un ejemplo. El cine Real, que antes pasaba películas de Gardel, se ha dedicado al dibujo animado de Disney, y a unos pasos hay una lechería Martona donde los chicos comen panqueques de dulce de leche.