GRÁFICA VULCANO

Antes de que finalice el año, ingresarán a la planta del barrio porteño de Boedo para reactivar la gráfica y conservar sus puestos laborales luego de permanecer en acampe pacífico en sus inmediaciones para evitar el vaciamiento total de los bienes. El sábado próximo realizarán un festival para celebrar.

 El Juzgado 19, secretaría 37 a cargo de Gerardo Santicchia, otorgó la continuidad laboral a los 16 asociados de la Cooperativa Vulcano el viernes 13: tardó cuatro meses en concederla y fijó un alquiler para que los trabajadores abonen por la permanencia en la planta.

“Fue dificultoso porque la Ley de Concurso y Quiebras quedó limitada al antojo del juzgado que puso numerosos requisitos. Esa situación se repite con otras empresas en recuperación que muchas veces no pueden alcanzar esos pedidos”, remarcó  el abogado de los trabajadores, Pablo Godoy.

Según comentaron desde la empresa, el  juzgado puso diversas trabas burocráticas a fin de dilatar el proceso: con los requisitos cumplidos, los trabajadores pidieron la continuidad pero “nos respondieron que en los términos de la Real Academia Española  no existía continuidad propiamente dicha porque habían pasado varios meses”, admitieron al ser consultados por esta agencia.

Asimismo, el letrado explicó que la continuidad sería imposible “sin un Estado presente como el que tenemos actualmente”.

“Hoy –continuó Godoy- el Estado garantiza pero con un cambio de gobierno que vire del proyecto nacional no podrán continuar esas políticas y eso se traducirá en abusos por parte del Poder Judicial y en la imposibilidad de conservar miles de puestos de trabajo”.

Pese a las trabas, los asociados celebrarán la medida y hoy sábado realizarán un festival por la recuperación de las fuentes de trabajo en la puerta de la empresa (Virrey Liniers 1441) desde las 12.

El conflicto

La empresa Vulcano S.A se presentó en concurso preventivo en 2013, mientras la actividad comercial de la empresa seguía con normalidad, más allá de las demoras en los pagos de los salarios para con los ex empleados de la gráfica.

Un año después, el 23 de diciembre de 2014, la patronal cerró la empresa, se llevó maquinarias y un rodado, además de privar del ingreso a los trabajadores, quienes se organizaron bajo la figura jurídica de Cooperativa de Trabajo, en cumplimiento con la Ley de Concursos y Quiebras, y fueron por la continuidad laboral.

“Pero desde el juzgado nos respondieron que hasta tanto no se decrete la quiebra de la empresa no se puede otorgar la continuidad. Finalmente, y luego de cuatro meses, la decretaron. Es válido recordar Santicchia tardó 72 horas para hacer lo mismo con la empresa Donelly”, evocaron desde Vulcano en dialogo con esta agencia.

Cabe recordar que en junio de este año pudieron destrabar negociación con el HSBC por una máquina fundamental para la continuidad laboral: el banco se negaba a negociar la compra de la impresora -una de las que quedó dentro de los bienes tras el vaciamiento de la gráfica- que los empresarios Fernando Blanco y Lorenzo Berriex adquirieron a través de un contrato de leasing de esa entidad financiera.

Fuente: Ansol