FM LA TRIBU CELEBRA 25 AÑOS

Radio La Tribu es un emblema de la comunicación independiente y popular. Este jueves celebra próximo 25 años en el aire. Una trayectoria que condensa sus transmisiones con movidas culturales y emprendimientos discográficos y editoriales.
Puede sintonizarse en el 88.7 de la FM del dial, y visitarse en su sede de calle Lamvbaré 873. Es centro cultural y enorme usina de actividades donde la militancia, la autonomía, la denuncia y las artes encuentran una manera de expresarse.
El proyecto nació impulsado por cuatro estudiantes de comunicación de la UBA enrolados en la corriente Santiago Pampillón, ligada a la izquierda partidaria tradicional, y en los últimos años funciona de manera horizontal y asamblearia.
Diego Skliar, integrante del colectivo que rige los destinos de la radio, considera que La Tribu “significa la posibilidad de construir un espacio de comunicación y militancia política sin dejar de lado el placer y el deseo por lo que se hace”.
La periodista Flavia Medici, sostiene que “sin pluralidad y sin objetivo político de pensar una comunicación distinta no hubiese sido posible que La Tribu llegara a los 25 años”.
“La Tribu, al igual que cualquier persona, crece, cambia, se modifica, piensa, repiensa, se autocritica, avanza y también sabe retroceder para pensarse desde una perspectiva distinta”, agrega Medici.
“Siento que es un proyecto que al que también lo hace grande y pasar de año a año, esta idea de no ser solamente una radio sino un colectivo de comunicación y cultura que se plantea en la ciudad de Buenos Aires en un contexto que se va modificando con los años pero que sabe construir en red constantemente”, redondea.
Emilia Sganga, otra integrante del grupo, sostuvo que “me quedé pensando en el proyecto grande y en las mutaciones y está bueno ir viendo caras nuevas y poder abrir bastante el espectro para hacerlo mucho más amplio y para así pensarlo en una dimensión eminentemente política”.
El músico y cantautor Nicolás Falcoff, suma otro elemento a la impronta de la organización, al resaltar que “cada cosa que se hace en La Tribu, más allá de decidirse colectivamente, tiene una carga poética muy fuerte y se le da mucha importancia a lo artístico”.
Como buena muestra de ese perfil, aparecen nueve álbumes publicados desde 2002: ¿Me odiás?, “Ojos desatan dientes”, “Siempre fui loco” (con La Colifata), “El demonio es otra cosa” (con ARDA), “A Bush no le va a gustar”, “Memoria es futuro”, “Todos queremos llegar a casa” (con Metrodelegados), “Ají de las maderas” (con Amigos de la tierra) y “Cuerpo-un disco por Mariano Ferreyra”.

A ellos se suman los libros “Desenfoque”, “Medios y dictadura”, “El libro rojo”, “Observatorios y Veedurías”, “Muerde”, “Ponele onda”, “Angel de Bolsillo”, “Los otros cuentos” ( I y II), “Revista Actio” y “Viva la radio”.
Como suerte de balance de esas experiencias, Skliar recordó que el disco “El demonio es otra cosa”, “lo hicimos hace más de 15 años para pensar en la despenalización de las drogas para tenencia y consumo personal, lo que demuestra que en los medios alternativos, comunitarios y populares hay temas que encuentran la discusión antes de que sea una instalación mediática masiva”.
Pero el torbellino tribal incluyó su aporte para la instalación de cuatro radios en el territorio del Movimiento Campesino de Santiago del Estero-Vía Campesina y su sede albergó el lanzamiento o la génesis de experiencias como la Feria del Libro Independiente, la Red Informativa de Mujeres de Argentina y la Unión de Músicos Independientes, entre más.
La celebración por el cuarto de siglo de la emisora, tendrá una velada central el próximo jueves desde las 23 en la disco porteña Groove de avenida Santa Fe 4389, en el marco de una fiesta en la que tocarán Las Taradas y Sara Hebe.
“Haremos intervenciones callejeras en el espacio público que van a ser sorpresivas cada vez que ocurran y hacia fin de año vamos a hacer un disco-libro”, avisa Skliar.
Puesto a detallar el nuevo emprendimiento, relató que “será un libro con citas y momentos del aire que fuimos a recuperar para armar un relato imposible entre gente que no se conoció y que, sin embargo, parece estar conformando un mismo cuento gracias a la magia de la edición y que va a ir acompañado por canciones instrumentales grabadas en distintas partes de la casa”.