FLOR PROHIBIDA

“Flor Prohibida” se titula la obra del artista Fernando Brizuela, una instalación con diferentes invernaderos que exhiben un conjunto de plantas estimulantes y alucinógenas, acompañadas de información relativa a sus orígenes, efectos, usos y contraindicaciones, en el marco de la exposición colectiva “Casa Tomada” que se podrá visitar a partir de hoy a las 19 y hasta diciembre en la Casa Nacional del Bicentenario.
Con esta exposición que reúne trabajos de más de 60 artistas o colectivos, desplegados en la casa como en una suerte de apropiación, la Casa afianza su nueva dirección -a cargo de Valeria González- con énfasis en el arte contemporáneo argentino.
Los invernaderos de Brizuela reúne especies de plantas como el peyote, el cactus San Pedro, la hoja de coca, el Floripondio, el Cannabis y el Estramonio por nombrar sólo algunas.
También se verán ejemplares de café, el mate, el té y diferentes licores de origen vegetal de uso cotidiano y normalizado.
“Este espacio no apuesta de ninguna manera a la utilización de drogas ilegales, sino que pretende convertirse en un laboratorio de intercambio de ideas, educación y debate dentro del fascinante mundo de las especies vegetales que alteran la mente, navegando en una fina línea entre salvación y condena, dependiendo de los usos y las dosis, donde la misma sustancia vegetal es vista en un momento como medicina , en otro como recreación y en otro, como veneno”, explicó el artista sobre la muestra.
Brizuela (1971) estudió pintura en la Escuela Nacional de Bellas Artes Prilidiano Pueyrredón y deslumbró a todos los visitantes de una edición de arteBA de hace años cuando presentó una pequeña escultura de un King Kong realizada con flores de marihuana, parte de una serie que emprendió utilizando el cannabis como material de trabajo.
La instalación “Flor prohibida” consiste, además, en el desarrollo de acciones que girarán en torno a una gran mesa de trabajo donde tendrán lugar talleres de cultivo, asesoramiento legal, pintura botánica en acuarela, construcción de herbarios psicotrópicos, mesas de debate, conferencias y un ciclo de música experimental, llamado “Efecto invernadero”.
Esta exposición colectiva -en donde se enmarca el trabajo de Brizuela, uno de los más destacados- propone que diferentes artistas, en solitario o en grupos, vayan tomando, ocupando, para su propio uso y labor distintos espacios de la casa, con la idea de que no habrá un día igual a otro, ni tampoco un único relato.
Numerosos hacedores participarán de esta propuesta y realizarán, hasta diciembre, diversas obras como Alan Courtis, Alejo Moguillansky, Alejo Wilkinson, Archivo Puerto Piojo, Biblioteca Popular Ambulante, Bustos + Galay, Casa de la Paz, Ciro Múseres, Club del Super 8, David López Mastrangelo, Elena Dahn, El Rancho Urbano, Jimena Croceri, Juan Gugger, Julián D’Angiolillo, Julia Cossani, Leila Córdoba, Leonello Zambón, Lisandro Alonso, Lucas Di Pascuale, Luciana Acuña, Luis Terán, Romina Orazi, Sofía Durrieu, Sofía Mazza, Sonidos Mutantes, Verónica Gómez, Yaeltex, Yaya Firpo y muchos otros.
Se podrá visitar la exposición hasta diciembre en la Casa Nacional de Bicentenario, Riobamba 985, de martes a domingo y feriados de 15 a 21, con entrada libre y gratuita.