ESCUCHAS TELEFÓNICAS

La defensa del jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, fracasó en su intento por llegar a la Cámara Nacional de Casación, máximo tribunal penal del país, para que se analice su pretensión de realizar nuevas pericias en la causa por el espionaje ilegal telefónico, en la que está procesado por supuesta “asociación ilícita”.

La Cámara Federal porteña declaró “inadmisible” un recurso presentado por la defensa de Macri en la causa donde se buscaba realizar nuevas pruebas para identificar al supuesto denunciante anónimo que dio inicio a la pesquisa al llamar desde un locutorio a uno de los afectados por las escuchas, el familiar de víctimas del atentado a la AMIA Sergio Burstein.

Macri pretendía volver a peritar el video donde quedó registrada la imagen de esa persona, a quien en principio se mencionó como un presunto agente de la Secretaría de Inteligencia pero esto no se corroboró en la causa que lleva el juez federal Norberto Oyarbide.

Los camaristas Eduardo Freiler, Eduardo Farah y Jorge Ballestero entendieron que “la decisión” del juez de no disponer más pruebas al respecto “no integra el elenco” de causas analizables por Casación porque “no se trata de una sentencia definitiva ni equiparable a ella por sus efectos”, según la resolución a la que accedió Télam.

“No se advierte -ni el incidentista ha demostrado suficientemente- la existencia de un perjuicio de imposible, deficiente o tardía reparación ulterior causado por la resolución impugnada que revista el carácter excepcional”, agregaron los jueces.

En la causa están procesados Macri, el ex jefe de la Policía Metropolitana Jorge `Fino` Palacios y quien ejecutaba las escuchas mediante órdenes judiciales viciadas emitidas en Misiones, Gerardo Ciro James, además de magistrados, secretarias judiciales de esa provincia, entre otros.

Actualmente la sala III de la Cámara de Casación Penal tiene a estudio la apelación presentada por Macri contra el procesamiento dictado por Oyarbide como supuesto miembro de una “asociación ilícita” montada desde la estructura del Gobierno de la Ciudad para escuchar de manera ilegal a distintas personas como Burstein y hasta al jefe de Gabinete macrista, Horacio Rodríguez Larreta. La semana pasada Rodríguez Larreta declaró como testigo en el caso y dijo no saber para qué podrían estar siguiendo sus conversaciones telefónicas.