TELÉGRAFO MERCANTIL

Fundado en 1801 por el abogado y militar español Francisco Antonio Cabello y Mesa, que fue además quien organizó la Sociedad Patriótica, Literaria y Económica, este periódico poseía por subtítulo la siguiente frase: “Rural, político-económico e historiográfico del Río de la Plata”. En esta publicación se destacaron las plumas de Manuel Belgrano, Juan José Castelli, Manuel Medrano, Domingo de Azcuénaga, el deán Gregorio Funes y Pedro Cerviño. En 1802 fue clausurado por la censura, habiendo alcanzado su colección los 110 números y 4 suplementos.

 Se trató de un periódico realmente independiente, ya que no recibía ningún tipo de subsidio para su publicación, y logró mantenerse gracias al aporte de sus 149 suscriptores.

 El Telégrafo Mercantil comenzó siendo un periódico bisemanal, que se publicaba los días miércoles y sábados, y poco tiempo después, debido a la gran demanda de los lectores, se incorporó una tercera edición los domingos.

 Gracias a su destacado éxito entre el público que lo consumía, lograron llegar a la calle un total de 110 ediciones, hasta que finalmente el Virrey del Pino decidió clausurarlo el 8 de octubre de 1802, después de que considerara agravante a su política un artículo titulado “Circunstancias en que se halla la provincia de Buenos Aires e Islas Malvinas y modo de repararse”.

 Es que en dicho editorial, el periódico se encargó de dar a conocer algunos pormenores de las corrupciones ocurridas en el poder, es decir hizo lo que no debía. Además con los años el texto fue considerado un plagio, debido a que se documentó que había sido extraído de un ensayo escrito por Juan de la Piedra en 1778.

 Más allá de este inconveniente, lamentablemente en las academias de periodismo parecen haber olvidado la importancia de la figura de Cabello y Mesa, que gracias a su periódico acercó a la gente textos escritos por hombres de la talla de José Joaquín de Araujo, al Deán Gregorio Funes, Domingo de Azcuénaga y Cosme Argerich.

 El mismo año en que cerraba sus puertas El Telégrafo Mercantil, llegó a las calles el llamado Semanario de Agricultura, Industria y Comercio, cuya dirección estaba a cargo del comerciante Juan Hipólito Vieytes.

 Posteriormente, en el mes de mayo de 1807 vio la luz el primer periódico bilingüe del Río de la Plata, denominado Estrella del Sur, editado por ingleses que residían en Montevideo, y cuyo fin era convencer a los criollos de llevar adelante acciones que dieran fin con su relación con la corona española, además, por supuesto de difundir propaganda británica.

 Pero además de todos estos antecedentes al periódico de Mariano Moreno, también existió una competencia directa a su Gazeta de Buenos Ayres, ya que entre el 3 de marzo de 1810 y el 23 de febrero de 1811 fue publicado el llamado Correo de Comercio de Buenos Ayres, el cual estaba dirigido nada más y nada menos que por Manuel Belgrano.

 Esta publicación tenía como objetivo servir como tribuna para su doctrina, difundiendo el apoyo al comercio y a la industria, el estudio de las artes, las ciencias y la historia, y la importancia de la educación.

 Poco después, precisamente en 1812 apareció la primera edición de El Censor, periódico dirigido por el sacerdote aymará Vicente Pazos Silva, y cuyo destino sería competir con La Gazeta de Moreno.

Fuente: Anécdotas de Nuestra Historia