EL MISTERIO DE LA CALESITA

El viernes 23 de enero a las 19.30 horas en el Parque Las Heras (Avenida Coronel Díaz al 2400 y Pacheco de Melo) se presentará –con entrada libre y gratuita- el espectáculo infantil “El misterio de la calesita”, en el marco del programa “Aires Buenos Aires” organizado por el Ministerio de Cultura del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, que recorrerá todos los viernes hasta el 27 de febrero las calesitas, combinando la actuación de artistas con técnicas titiriteras para contar la apasionante historia de los carruseles porteños.

Los actores serán Mónica Buscaglia y Javier Delgado, con la dirección general de Ana Padilla. Esta vez, la actividad será en la Calesita de Pedrito, ubicada en el barrio de Palermo. Este tipo de show fue ideado para que los chicos que se queden este verano en la Ciudad o quienes la visiten, tengan también su espacio para divertirse de manera gratuita con espectáculos de nivel.

Sobre las calesitas porteñas

 Las calesitas giran en Buenos Aires desde fines del siglo 19, cuando en el terreno en el que hoy se encuentran el Palacio de Tribunales y el Teatro Colón, se instaló la primera en llegar al país, a la que pronto se sumaría las de industria nacional. Así comenzaron a ser frecuentes en el paisaje urbano, en plazas y espacios verdes, para formar parte de la vida cotidiana de los porteños. Espacio común y compartido entre diferentes generaciones, convirtieron a Buenos Aires en una de las ciudades del mundo que cuenta con el mayor universo de calesitas.

 En la actualidad, más de medio centenar de calesitas funcionan en Capital, mientras que 31 de ellas han sido declaradas integrantes del Patrimonio Cultural de la Ciudad, mediante la Ley N° 2554. La norma rescata el valor de “la costumbre y el hábito de ir a las calesitas”, así como “las singulares pinturas con las que están decoradas, la galería de personajes infantiles representados y su condición de referentes del patrimonio de los barrios de nuestra Ciudad”.

La calesita de Pedrito

En 1944 Domingo Pometti compró los restos de una calesita tirada a caballo que restauró con mucho ingenio, el mismo que lo que llevó a construir un auto con un barril. A partir de ese momento comenzó a recorrer los barrios porteños con su calesita itinerante junto a su hijo, Humberto Pedro, que en poco tiempo aprendió el oficio. Con el tiempo Pedro, junto a sus cuatro hermanos, abrió la fábrica de calesitas Pometti Hnos., que se destacó por sus figuras y caballos tallados a mano.

 Una tarde, mientras Humberto instalaba una calesita en Billinghurst y Valentín Gómez, conoció a la quien hoy es su esposa y actual calesitera del Parque Las Heras. En 1988, mientras trabajaba en los detalles de la actual calesita., Humberto instaló una provisoria en Palermo a la que Jorge Porcel supo subirse y jugar a ser calesitero durante todo un día. Un año después, Pometti culminó los detalles y erigió la actual calesita, única de dos pisos fabricada en el país, en la que hay animales, dragones y hasta un vagón de tren fabricado por el mismo Pedro.