EL CORAZÓN ALEGRE DEL CUCHI LEGUIZAMÓN

El libro Corazón Alegre, Obra de Gustavo Cuchi Leguizamón, realizado por el Instituto Nacional de la Música (INAMU) y el Fondo Editorial de la secretaria de Cultura de la Provincia de Salta, comenzará a repartirse esta semana en las escuelas artísticas, en los conservatorios y en universidades de la Ciudad de Buenos Aires, mientras que en las seis regiones culturales del país se distribuirá a través de los coordinadores regionales.

La publicación, que se desarrolló por los 100 años del nacimiento del Cuchi, es un libro pensado como material de estudio para escuelas y espacios educativos de música de todo el país, una recuperación para entender la obra de uno de los máximos referentes de la música argentina.

Es el resultado de un trabajo de investigación sobre las partituras originales para piano (algunas de ellas inéditas) y las grabaciones de las interpretaciones del Cuchi, generando nuevas partituras que reflejan su estilo y que componen el libro junto con transcripciones para guitarra que conservan la sonoridad del compositor, y los arreglos para dos voces que se hicieron conocidos a través del Dúo Salteño. Son 43 composiciones que representan parte del universo musical planteado por Leguizamón.

La transcripción de partituras para piano, cancionero y arreglos para dos voces estuvieron a cargo de Leopoldo Deza, en tanto la transcripción para guitarra y el cifrado del cancionero fueron realizados por Diego Rolón.

Al presentar el libro en la Casa de la Cultura de Salta, en la capital salteña el 2 de diciembre pasado, el presidente del Inamu, Diego Boris, planteó: “¿Existe la libertad artística cuando no se tiene solucionado lo alimentario? Cuchi Leguizamón nos hizo pensar en eso cuando declaró haber decidido ser abogado, en contra de la opinión de su padre, quién lo instaba a dedicarse a la música; y lo hizo para no subordinar su libertad artística a su propia economía. Nadie puede decir hoy en día que este gran músico no haya logrado correr los bordes en el ejercicio de la libertad artística”.

El acto había sido iniciado unos minutos antes por el secretario de Cultura de la Provincia, Sergio Bravo. “Cuando el Inamu nos invita a participar en este trabajo, hecho en colaboración con la familia Leguizamón, como provincia no podíamos quedar afuera. Ya habíamos empezado oficialmente en los actos de la Feria del Libro en Buenos Aires al dedicarle el día de la provincia al recuerdo del Cuchi Leguizamón, y al festejar su cumpleaños en septiembre con numerosas actividades artísticas. Quiero agradecer al Inamu esta política absolutamente federal , concreta y real, más allá de las palabras. Este libro, este hijo que nace hoy realizado en forma conjunta con el Fondo Editorial de la Provincia de Salta para que se regocijen los músicos, es la prueba contundente”

A su vez, la vicepresidenta del instituto, Celsa Mel Gowland, también dedicó unas palabras a este proyecto ante una sala repleta. “En el Inamu tenemos la suerte de que nuestros ‘engordados’ expedientes, como caracterizó el Cuchi en su Chacarera del expediente a aquellos de eterno trámite, sirven para generar hechos culturales federales: discos, conciertos, carreras artísticas que estaban por distintas razones postergadas y se activan al recibir vales y subsidios del Inamu, y que nos permiten editar libros como Corazón Alegre, para que la obra de este enorme compositor argentino llegue a las escuelas de música y conservatorios del país”, dijo

Neli Saporiti, quien llevó adelante la elaboración y coordinación del libro, se refirió a su contenido: “Los docentes y los músicos encontrarán textos que refieren a su relación con la música, su amor por la zamba y la vidala, la realización de conciertos para campanas y locomotoras por un lado, y a su encuentro con Manuel Castilla en La Carpa, el contexto cultural en el que se desarrolló la música y en especial el folklore en los años 60, su profesión de abogado y su amor por la comida salteña, y por el otro”.

Los dos músicos que trabajaron en el libro, Deza y Rolón, hablaron, primero, y luego interpretaron dos temas que están incluidos en la publicación.

“¿Por qué podemos conseguir los solos de Coltrane y de Charly Parker y no los temas de Leguizamón en el formato al que estamos acostumbrados , de melodía y cifrado, que se usa ahora en la música popular? Por eso es bueno que empecemos a generar materiales de los músicos nuestros en este formato. Y como su manera de tocar el piano es crucial , por eso este libro tenía que tener transcripciones de piano tal como lo tocaba él”, explicó Deza.

Rolón, en tanto, expresó que “este es un trabajo que a mí me unió y me reunió nuevamente con la obra del Cuchi de una forma que ya no me voy a separar más. Es difícil pasar un acorde de piano a la guitarra sin que se pierda la sonoridad . En este trabajo traté de conservar esa armonía del Cuchi, para mí mucho más ‘clásica’, más de Debussy que de Coltrane”.

Estuvieron allí los hijos del Cuchi: Juan Martín, Delfín y Luis.

“Nosotros como hijos del Cuchi tenemos la necesidad de poder entregarlo para no tener propiedad sobre él, y que no sea una herencia nuestra sino que pueda ser para todo el pueblo, no sólo el pueblo de Salta. El Cuchi tiene que ser el referente de la música popular anónima, la música popular como canto de todos”, manifestó Delfín.

Mientras que Juan Martín contó que “con el Inamu, y sin proponernos, nos encontramos con el mismo camino y con la misma idea. Este acto colectivo se conjuga en una obra que para nosotros es el más hermoso homenaje a la música del Cuchi, y es su acceso gratuito a los establecimientos de enseñanza musical”.

Luis Leguizamón cerró la noche interpretando Los sábados al obraje.

Los textos de Corazón Alegre fueron aportados por Leopoldo “Teuco” Castilla, Juan Martín Leguizamón, Delfín Galo Leguizamón, Neli Saporiti, Santiago Giordano, Lilián Saba, Luly López Arias, María Gabriela Ayala, César Mariano Ovejero, ministro de Cultura y Turismo de la Provincia de Salta, y Sergio Bravo, secretario de Cultura de la Provincia de Salta.

Si bien el Cuchi Leguizamón es un referente para la memoria cultural argentina se conocen escasamente sus interpretaciones -sólo entró una vez a un estudio de grabación- y tampoco sus partituras editadas son accesibles, y en esto radica el gran valor que tiene esta publicación.