¿DÓNDE ESTÁ SANTIAGO MALDONADO?

El viernes 1º de septiembre, organismos defensores de los Derechos Humanos, agrupaciones políticas, sociales, gremiales y estudiantiles se participaron del acto convocado por  familiares de Santiago Maldonado al cumplirse mes de la desaparición forzada. Unas 250 mil personas concurrieron a Plaza de Mayo  reclamando la inmediata aparición con vida del joven, bajo la consigna “¿Dónde está Santiago Maldonado?”.

El 1º de agosto,  Santiago Maldonado  fue visto por última vez durante la represión perpetrada por la Gendarmería Nacional contra la comunidad mapuche de Puf Lof en Resistencia en la provincia de Chubut. Testigos de la causa aseguran que un grupo de gendarmes, luego de golpearlo salvajemente, lo subieron a una camioneta que partió con rumbo desconocido. Desde entonces, nada se sabe de él.

El inmediato accionar de los organismos defensores de Derechos Humanos, nacionales e internacionales, como también el de la abogada de la familia Maldonado, lograron que la causa sea caratulada como desaparición forzada.  Una de las características de este  delito es la negativa del Estado de reconocer la desaparición e investigar a los autores materiales. Esto viene sucediendo desde que el rostro de Santiago Maldonado se multiplicó en miles de redes sociales, pancartas, carteles y publicaciones, siempre con la misma pregunta ¿Dónde está Santiago Maldonado?

Durante el acto del viernes 1º se septiembre, Sergio Maldonado, hermano mayor de Santiago,  denunció que el Estado sigue negando la desaparición de Santiago por parte de la Gendarmería y criticó el accionar de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, a quien le pidió que dé un paso al costado, tras lo cual,con los ojos empañados de lágrimas, se preguntó: “Hasta cuándo debemos seguir preguntándonos dónde está Santiago”.

“Lo único que hicieron fue negar el accionar de Gendarmería y cuestionar a Santiago”, dijo, al referirse al accionar de los funcionarios responsables de la investigación, y agregó “Estamos siendo maltratados por la ministra de seguridad. Hostigados con información falsa sembrando desesperanza en mi familia y además debemos soportar las declaraciones de funcionarios que lo único que hacen es aportar dudas y confusión”.

También aclaró que la familia ha colaborado desde el primer día con la investigación: “Jamás nos negamos a hacernos las muestras de ADN. Negarnos sería no querer colaborar con la búsqueda de Santiago. Lo que nosotros pedimos es una investigación seria, imparcial, donde se indague  a todo el personal de la Gendarmería que participó del operativo”, señaló.

Al finalizar su discurso, insistió: “A la señora ministra le pido que dé un paso al costado y deje el lugar a alguien capacitado para poder brindarnos seguridad y no inseguridad”.

A las 20:30 del viernes, cuando había finalizado el acto y quedaban pocos manifestantes en los alrededores de Plaza de Mayo, un grupo de treinta personas encapuchadas y portando banderas negras irrumpió por los laterales de casa Rosada y al grito “Uno, uno, uno”, comenzó a provocar destrozos. De inmediato, la policía de la Ciudad arremetió sobre los transeúntes con carros hidrantes, balas de goma y gas pimienta. En medio del disturbio los provocadores se esfumaron, en tanto que la fuerza policial comenzó una cacería que terminó con la detención a 31 personas -hombres y mujeres-, entre ellos tres trabajadores de prensa.

Tras amenazas e insultos de parte policías vestidos de civil  y sin identificación, los detenidos fueron llevados a distintas comisarías de la Ciudad, donde los maltrataron, hacinaron, obligaron a las mujeres a desnudarse y los dejaron incomunicados por casi 50 horas. El rápido accionar de la Coordinadora Contra la Represión Policial e Institucional, a cargo de Maria del Carmen Verdú, de los medios comunitarios  y de los organismos defensores de Derechos Humanos, logró que las indagatorias se hicieran el día domingo, en lugar del lunes como tenía que el juez que, supuestamente, respaldó el operativo.  En la madrugada de hoy 30 de los detenidos fueron liberados, sin que se les imputara causa alguna, las actas de detención están mal hechas, inventadas o falseadas.

Mientras esto sucedía, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, anunciaba la detención de una mujer acusada de haber amenazado a través de las redes sociales a Antonia Macri, la hija menor del presidente Mauricio Macri. “La Policía Federal detuvo a quien amenazó a la hija del presidente”, señalaba Bullrich a través de mensajes publicado en su cuenta oficial de la red social Twitter.

Una muestra más que la respuesta del Estado al reclamo popular sobre la Aparición de con Vida de Santiago Maldonado, no es buscarlo sino reprimir y criminalizar a quienes se manifiestan. En este sentido, la Madre de Plaza Línea Fundadora, Nora Cortiñas, aseguró que la  represión fue preparada por el Gobierno. “Desde las 12, pusieron inconvenientes para poner el escenario, después estaba todo rodeado de policías de civil, de la Ciudad y la Federal”, señaló.

“Armaron una provocación solapada para después reprimir como reprimieron. Lo que le molestó y le molesta a este Gobierno es que el pedido de búsqueda de Santiago se haya hecho masivo, no solamente en nuestro país sino en el exterior, el clamor es aparición con vida de Santiago y el Estado es responsable”, dijo la representante de Madres de Línea Fundadora, asegurando que “Todos los organismos defensores de Derechos Humanos repudian esta brutal represión”.

En las antípodas a declaraciones de Nora Cortiñas, el Jefe de Gobierno de la ciudad, Horacio Rodríguez Larreta, anunció que la ciudad de Buenos Aires “se presentará como querellante” en la causa por los destrozos cometidos en inmediaciones de la Plaza de Mayo  el viernes 1º de septiembre. “Ahora vamos a mandarle a la Justicia todo el material fílmico para ir a fondo con la investigación sobre quiénes fueron los violentos”, expresó Larreta en declaraciones a radio Mitre.

Teniendo en cuenta que cuatro drones  sobrevolaron la Plaza de Mayo y sus inmediaciones el día del acto por la aparición con vida de Santiago Maldonado, es de suponer que el Jefe del Ejecutivo, sabe lo que dice cuando aseguró que los que causaron los destrozos “fueron entre 100 y 200 vándalos que no tuvieron nada que ver con el resto de la gente” que asistió a la marcha. Tras lo cual se solidarizó con la familia Maldonado y reconoció que la marcha se había realizado en paz hasta que comenzó la desconcentración.