DESALOJADOS

Las familias que fueron desalojadas el lunes,  de un hotel del barrio porteño de Constitución, pasarán su segunda noche en la calle, hasta que la Justicia se resuelva la apelación que mañana presentará la abogada que los representa.

En tanto las  personas desalojasas, entre las que hay numerosos niños, se instalaron en la avenida Brasil y Entre Ríos con sillas, mantas, mesas y carpas para aguardar el desenlace de un conflicto que comenzó ayer por la  tarde cuando la Policia Metropolitana los desalojó.

La abogada de los damnificados, María Elena Reta, explicó “se va a apelar y pedir la nulidad de la orden de desalojo porque entendemos que las familias tienen que volver al hotel”, ubicado en Brasil y Entre Ríos.

Reta precisó que “recién hoy pudimos tener acceso a la causa y vimos que la fiscal había resuelto desalojar solamente una habitación, la número 2, que es la de la encargada, pero la jueza entiende que tenía que dejar libre de ocupantes todo el hotel”.

En este sentido, Reta consideró que “se interpretó mal la orden de la fiscalía y se violó el derecho de la defensa en juicio, porque recién hoy se pudo acceder a la causa”.

Las familias fueron desalojadas el lunes alrededor de las 14.30 por la policía Metropolitana ante una denuncia de los propietarios sobre una presunta ocupación ilegal de las 33 habitaciones del edificio.

“Entraron encapuchados y nos dijeron que teníamos cinco minutos para irnos, que de lo contrario nos iban a sacar a patadas, mientras nos apuntaban con armas, incluso a los niños”, detalló Elva, una de las vecinas desalojadas. Según el testimonio de la mujer, su primo “tiene un brazo ortopédico y cuando lo hicieron tirarse al suelo se le salió y al sacarlo no le permitieron agarrarlo, a ese nivel llegaron”.

También indicó que “no nos permitieron agarrar abrigos, ni le dejaron a las mujeres con bebés sacar leche ni pañales, la situación es desesperante”.

Anoche, los vecinos, entre ellos 35 niños, debieron dormir a la intemperie y desde esta mañana cortan la avenida Entre Ríos para reclamar al gobierno porteño una solución habitacional.

Gaby, otra de las mujeres desalojadas junto a su familia, relató que hace dos meses “le pedimos a la encargada del hotel hablar con el dueño, porque queríamos una solución a la falta de luz, de agua caliente, al tema de la cocina, el baño, las camas que están rotas, porque estamos pagando los servicios”.

“Como no tuvimos respuesta -continuó- decidimos que no íbamos a pagar hasta que arreglen las cosas, hasta que el dueño se presente y levante la clausura, porque el hotel fue clausurado en el 2009 y por esa razón ya no entraba nadie más”.

La mujer precisó que “ayer vinieron a allanar y la orden era restituir la habitación de la encargada que se había ido, y con esa excusa nos sacaron a todos”.

El reclamo de las familias se centra en “volver a nuestro lugar porque no somos usurpadores, somos inquilinos y estamos reclamando nuestro derecho”, enfatizó Gaby.

Por su parte, Raquel Waldor, directora de la escuela Nº4 del distrito escolar 5, ubicada a pocas cuadras del hotel, aseguró que estaba en el lugar porque a su colegio concurren dos chicos que viven en este hotel. “Vinimos junto con otros docentes, en los ratos disponibles, a dar toda nuestra solidaridad”.

“Sabemos que anoche los maltrataron, que a uno de los chicos lo hicieron tirar al suelo y le apuntaron con un arma; estamos preocupados por el nivel de violencia con que se hizo el procedimiento”, expresó la docente.

También se acercaron a expresar su solidaridad, integrantes de la CTA, del Movimiento Popular Latinoamericano y del Centro Cultural Compadres del Horizonte, ubicado a pasos del hotel.

“No nos vamos a mover de acá hasta que no nos den una solución y lo que nosotros queremos es ingresar al hotel donde están las cosas de la gente, no queremos que nos den un subsidio”, indicó la abogada Reta.