DERECHO AL ABORTO

La objeción de conciencia como estrategia política en casos de abortos no punibles, los argumentos de las organizaciones que judicializan las prácticas, el tratamiento periodístico y el impacto del programa estatal de salud sexual son algunos de los temas desarrollados en un libro presentado  por la organización Católicas por el Derecho a Decidir.
“Peripecias en la lucha por el derecho al aborto” es la novena publicación de la serie Religión, Género y Sexualidad de la organización Católicas por el Derecho a Decidir (CDD) que fue compilado por la periodista Marta Vasallo.
El director de la colección, Juan Marco Vaggione, sociólogo investigador del Conicet, escribió junto a la abogada Mariela Puga un artículo en el que “proponemos pensar críticamente la objeción de conciencia frente a la formas en que el activismo religioso conservador ha comenzado a utilizarla como estrategia política”, explicó.
En tanto Natalia Milisenda, becaria del Conicet, adscripta en derecho constitucional de la Universidad Nacional de Córdoba y especialista en derechos sexuales y reproductivos, junto a  Eugenia Monte, desarrolló la estrategia utilizada por la organización Portal de Belén que se presentó en la justica para  impedir que se aplique el derecho al aborto no punible en la provincia de Córdoba.
“Intentamos poner en evidencia los supuestos ético- políticos en los que se asienta la demanda de Portal de Belén, para también poner en relieve los estereotipos de género que sustentan y que luego encuentran y se refuerzan en los tribunales cordobeses”, aclaró la profesional.
También en el libro, la socióloga Vanesa Vázquez Laba, detalla la investigación financiada por el Fondo de Población de ONU (Unfpa) y CDD, que realizó durante un año y medio en provincias del Nordeste y Noroeste del país para verificar el impacto del programa nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable.
Las mujeres “de diferentes culturas étnicas tienen incorporada la idea de planificación de sus embarazos y van cambiando de las prácticas anticonceptivas “naturales” a los métodos anticonceptivos ofrecidos por el sistema de salud” resumió la investigadora.
Otra de las conclusiones de su estudio es que “disminuyó la cantidad de hijos por mujeres pero se sigue sosteniendo el embarazo a edades tempranas.
Las mujeres indígenas y migrantes de zonas fronterizas viven su vida sexual y reproductiva con condicionamientos que van desde la comunidades absolutamente patriarcales en estos temas, hasta el sistema sanitario que las discrimina por su condición de “diferentes””.
La publicación también ofrece un análisis, elaborado por Mercedes Cavallo y Roberto Amette, de la Asociación de Derechos Civiles, sobre el fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación del 13 de marzo de 2012.
El fallo dio la interpretación definitiva sobre los casos de abortos no punibles, aclarando que la práctica debe realizarse sin judicializarse en casos de violación, para lo cual sólo debe escucharse el testimonio de la mujer, y los autores muestran las repercusiones de esta decisión judicial en las distintas provincias argentinas.
Además, la comunicadora Jenny Durán estudió el tratamiento periodístico de la polémica sobre el aborto, donde se develó “una tendencia a agudizar la polarización de posiciones en conflicto, simplificándolas, lo que no favorece en los telespectadores a la comprensión y la capacidad de reflexión necesarias para abordar esta controvertida cuestión”, analizó Vasallo.
El camino recorrido desde 1980 para incluir el acceso al aborto es trazado en el texto por la socióloga Victoria Tesoriero, quien  hace hincapié en “cómo desde finales de la década de los 90 la dinámica de los movimientos sociales incorporó en sectores populares reivindicaciones feministas que en su origen tuvieron una clara impronta de clase media”.