DE LA FOTOGRAFIA AL CINE

El fotógrafo y cineasta francés Eugenio Py se radicó en Buenos Aires en 1893, donde abrió un estudio fotográfico y, luego, se vinculó con Max Glücksmann, de quien fue operador artístico. En 1900 filmó Viaje del Dr. Campos Salles a Buenos Aires, que detalla la visita a nuestro país del presidente brasileño durante el gobierno de Julio A. Roca, considerado como el primer noticiero argentino. En 1910 estuvo a cargo de la filmación de los festejos del Centenario. En 1914 participó en la película Amalia.

Sobre el paso, de Py,  de la al cine  fotografía al cine, el investigador Abel Alexander dice: “desde los primeros daguerrotipos de 1839 hasta que la fotografía se echó a andar al ritmo de 16 fotogramas por segundo en una cinta de cine en 1895, sólo transcurrió medio siglo. Pero el mundo había cambiado para siempre. La novedad de los hermanos Lumière arribó pronto a estas tierras y casi de inmediato las cámaras empezaron a trabajar en la calle, documentando día a día el quehacer de la población. Nacieron de este modo los noticieros. Entre los precursores están Eugenio Cardini, la Casa Lepage, con su camarógrafo estrella, el francés Eugenio Py, compitiendo con los noticieros de la firma Gregorio Ortuño”.

Las cámaras Elgé, francesas, fabricación de León Gaumont, el competidor primero de los Lumière, llegaron a Buenos Aires en el año 1897. Con una de ellas comenzó a filmar a manera de ensayo Eugenio Py, a la sazón solo fotógrafo. Fue una suerte de amateurismo que habría ganado circunstancialmente a unos poco aficionados a la fotografía fija. Por obra de Py, el primer producto habría sido un corto de diecisiete metros titulado “La bandera argentina”, la insignia patria flameando en el mástil de la Plaza de Mayo, frente a la Casa de Gobierno. El entusiasta Py era un artesano, experto hombre de laboratorio.