DE IMPUTADO A JUEZ

La Legislatura porteña estaría punto de avalar la designación de Diego Farrel como Juez del fuero Contencioso Administrativo porteño, pese a estar imputado por la tragedia del boliche Beara, en Palermo, en la que murieron dos adolescentes cuando se desempeñaba la Dirección de Habilitaciones de la ciudad.
La noche del 10 de septiembre de 2010, el entrepiso del boliche Beara, en Scalabrini Ortiz 1638 en Palermo, se desmoronó con el peso de una multitud de adolescentes que bailaba y saltaba. Ariana Beatriz Lizarraga, de 21 años, y Paula Leticia Provedo, de 20, murieron y otros 20 chicos sufrieron heridas de diferente gravedad. Por entonces, Farrel, era el titular de la Dirección de Habilitaciones de la Agencia Gubernamental de Control porteña.
La investigación posterior, demostró que el local tenía habilitación para realizar fiestas privadas pero en la práctica funcionaba como un club nocturno y desentrañó un red de corrupción en el área de habilitaciones.
El ex funcionario fue sobreseído en la causa por el desmoronamiento del local bailable, pero la Cámara del Crimen revocó la medida hace más de un año. De todas formas, la jueza del caso, a pesar de los cuatro pedidos del fiscal, nunca lo citó a declarar.
Desde entonces, y a pesar de los recursos interpuestos por la defensa, el funcionario macrista permanece imputado, lo que no le impidió en 2012 participar de un concurso para cubrir vacantes de magistrados para el fuero Contencioso Administrativo de la ciudad que lo ubicó en el puesto número 15.
El año pasado, la Legislatura cubrió 14 lugares y junto a la designación de Inés Weinberg de Roca en el Tribunal Supremo de Justicia y el consecuente ascenso de la jueza Fabiana Schafrik en la Cámara Contenciosa Administrativa, dejó abierta la posibilidad de que Farrel se convierta en juez de primera instancia.