CIERRA LA MUNICH RECOLETA

Desde hace 70 décadas, si alguien pregunta por un lugar para almorzar o cenar en Recoleta, lo vecinos no dudan en recomendar al clásico: La Munich.
Sin embargo, desde hace un tiempo, el local de calle Roberto M. Ortiz 1871 se encuentra cerrado. Trascendió que el emblemático restaurant habría cerrado sus puertas para darle paso a la construcción de un edificio de 12 pisos. Se dice que el edificio donde funcionaba La Munich está en venta en 11 millones de dólares. Se dice también que los a los mozos se les adeuda salarios atrasados.

Al igual que el Ligure, la Richmond, el London Grill, Pink Gin, Manolete, Queen Bess y Mau Mau y tantos otros. La Munich pasará a integrar la triste lista de clásicos gastronómicos que cierran sus puertas para dar paso a emprendimientos inmobiliarios.

Ubicada muy cerca del cementerio de la Recoleta y de la Basílica de Nuestra Señora del Pilar, La Munich Recoleta, como se lo solía llamar, fue uno de los restaurantes más tradicionales de la Ciudad de Buenos Aires.  Durante la década de 1930, el local supo ser una lechería a la que la gente del barrio acudía a proveerse de productos lácteos, vainillas y chocolate. Pero años después, un grupo de gallegos la adquirió y la transformó en una cervecería de estilo vienés. El revuelto de gramajo, solía ser una de las especialidades de la casa. Que, junto a las salchicas con chucrut y las costillas de chancho a la riojana -las mismas por las que el Gato Dumas abandonaba su local gastronómico para ir a saborearlas-,  constituían las delicatesen de este restaurant tipo alemán.

La Munich también supo ser punto de encuentro de distintas personalidades de la cultura, entre ellos  Micky González Moreno, Iván Robredo, Ramiro Rodríguez Pardo o Miguel Schapire. Los vecinos de Recoleta recuerdan que los domingos por la noche el lugar se convertía en punto de encuentro de las familias de barrio cuando, a su regreso del campo, cenaban allí.