CAPACITACION JUDICIAL EN VIOLENCIA SEXUAL

Un protocolo para que la justicia capacite en violencia de género fue presentado por la vicepresidenta de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Elena Highton de Nolasco, con propuestas para que el personal judicial revea algunas prácticas que vuelven a victimizar a mujeres, niñas y niños, principales damnificados de esta violación a los derechos humanos.
“Este protocolo era un clamor de quienes están comprometidos y agradezco a los jueces que ya lo están aplicando, porque de esta manera garantizan el acceso concreto a justicia, ya que somos un poder del Estado, pero también brindamos un servicio ciudadano que debe proteger a las víctimas”, resaltó la jueza.
El material fue elaborado por la Oficina de la Mujer de la Corte (OM) y la de Violencia Doméstica (OVD), y cuenta con el aval de la Organización de las Naciones Unidas y de la Organización de Estados Americanos, que estuvieron presentes durante la presentación que se realizó el la Sala de Audiencias de la Corte.
A través de tres videos, actrices representan situaciones reales asistidas en la OVD “donde se analiza el tratamiento judicial que se hizo. Por ejemplo, permiten analizar si la exclusión del violento es efectiva o no, o las mediaciones entre agresor y agredida”, explicó a Télam, Flora Acselrad, titular de la OM.
“De alguna forma, el Estado, dentro del círculo de la violencia facilita, con algunas prácticas que siga el maltrato y esto va en contra de las recomendaciones internacionales sobre este tema”, agregó la profesional.
Entre otros planteos, se habla de lo que comunmente se denomina “probation”, es decir la suspensión del juicio a cambio de que el acusado haga tareas reparatorias “que no se admite en casos de violencia, según falló esta Corte”, recordó Highton de Nolasco.
En el cortometraje titulado “La audiencia”, la actriz Leticia Brédice realiza con excelencia una interpretación de lo que le ocurre a una mujer maltratada cuando recurre a la justicia: “Los abogados hacen preguntas que te confunden y hablan difícil”, dice su personaje.
A través de la interpretación, ella muestra el círculo de la violencia, cómo va incrementándose si no hay intervención que lo rompa, el efecto que tiene una “probation” en la vida de esta mujer y el final esperable del reinicio de los golpes.
El protocolo permite, luego de ver los distintos cortos, utilizar una serie de estrategias de capacitación, donde le personal judicial puede elegir opciones. Por ejemplo: ante una situación violenta, plantea dos opciones, por un lado que la mujer se quede con el agresor o que vaya a la comisaria.
Quienes se capacitan con este material eligen una opción y van recorriendo, junto a esa mujer, las instancias judiciales, por eso una de las propuestas didácticas impulsa el “pensémosnos en sus zapatos”.
Las historias elegidas también se tomaron de una investigación que está realizando la OM junto al Ministerio Público Fiscal y al de la Defensa, “donde evaluamos 800 causas de violencia de todo el país, junto a 40 actores claves del sistema judicial, que presentaremos en un tiempo”, adelantó Acselrad.
Si bien tanto la Oficina de la Mujer como la de Violencia Doméstica son únicas en su tipo en el mundo, “aun tenemos pendiente que existen en todo el país, ya que firmamos acuerdos con todas las Cortes provinciales pero sólo hay OVD en Tucumán, Salta, Santiago del Estero y Santa Cruz”, resaltó la vicepresidenta de la CSJ.
Mientras, “se toman las decisiones políticas y se adecua el presupuesto para que este servicio funcione, las víctimas siguen esperando”, agregó la funcionaria.
El protocolo también incluye a niñas y niños que “muchas veces no son violentados directamente, pero son víctimas, y si el sistema judicial fragmenta, no considera el peligro que ésto significa para los chicos”, analizó la titular de la OM.
Representantes de otros países, de organizaciones internacionales y de poderes judiciales de las provincias estuvieron presentes para conocer este material que pretende que “desde la justicia construyamos diferente para las mujeres”, resaltó Acselrad.