CAÍDA DE ALTURA EN LA VILLAS PORTEÑAS

Un informe realizado por la Defensoría del Pueblo, en forma conjunta con el Centro de Salud y Acción Comunitaria (Cesac) 18 de Villa Lugano y el departamento de Salud Ambiental del Ministerio de Salud porteño y la Junta Vecinal de la Villa 20, da cuenta que en las viviendas de la Villa 20 se comprobaron 16 casos de lesiones por caídas, principalmente desde escaleras sin barandas o improvisadas, situación que se reproduce en el resto de las villas porteñas, donde el 87% de los traumatismos por caídas ocurre en el hogar, con el mayor riesgo en escaleras. El 57% de las lesiones sucede en los niños de entre 1 y 5 años, y el 22% en los menores de 1 año.
En la villa 20, 4 de cada 10 chicos que se cayeron tuvieron lesiones graves (fractura de cráneo, por lo menos dos traumatismos encefalocraneanos, herida en la cabeza, traumatismo de cráneo, fractura de brazo o muerte). El resto sufrió lesiones moderadas y leves.
En las 1542 viviendas relevadas se detectaron 1647 deficiencias sin medidas de seguridad.
“Esta situación afecta particularmente a niños y niñas que fueron quienes más caídas tuvieron y excede la responsabilidad del cuidado familiar porque por las cifras puede considerarse una epidemia, y es consecuencia de la falta de políticas públicas que atiendan el problema habitacional”, indicó Verónica Carmona, integrante de la Asesoría General Tutelar (AGT).
Carmona, trabaja en la oficina descentralizada que tiene la AGT en la Villa 20, indicó que el relevamiento sobre las caídas en altura en este territorio surgió como respuesta a una inquietud del Centro de Salud y Atención Comunitaria (CESAC) Nº18 que alertó recibir cada vez más casos y muchos de ellos de gravedad.
“Lo que encontramos es que no había información suficiente entonces decidimos realizar esta encuesta sobre una muestra de la población, ya que era imposible llegar a las 20.000 personas que viven en esta villa”, señaló.
Se realizaron entonces seis encuestas por cada una de las 30 manzanas que conforman el barrio que arrojaron los siguientes datos: el 19 por ciento había sufrido alguna caída desde altura, de ellos, un tercio se había caído más de una vez y dos tercios no habían podido hacer modificaciones en sus casas.
Más de la mitad de quienes cayeron una o más veces indicaron que sufrieron lesiones leves a graves, y de ellos el 41,2 por ciento fueron graves.
Si bien todos los grupos etarios sufrieron caídas, la mayor prevalencia se encuentra entre los menores de dos años y lo que nosotros observamos es que es consecuencia de dos factores: por un lado es la edad en la que se comienza a caminar, pero por el otro muchos de ellos se encuentran en sus casas por no contar con vacantes en la escuela inicial”, sostuvo Carmona.
La experta explicó que “el principal objetivo de este trabajo fue visibilizar el tema y exigir al Ejecutivo la realización de políticas públicas que puedan abordar la problemática desde una manera más integral”.
El informe, recomienda al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, en primer lugar que aumente la aumente la visibilización de la temática con campañas de prevención. Y que suministre recursos para que los habitantes puedan realizar modificaciones edilicias para reducir los riesgos.
“También hay que trabajar en el ámbito de la salud –sostiene la funcionaria- para crear algún tipo de notificación en el caso de caídas de altura para poder medir a nivel de toda la Ciudad el impacto de esta problemática y, desde ya, el suministro de material como cuellos ortopédicos, que algunos centros de salud indicaron no tener”.
Carmona consideró que “todas estas medidas se deberían enmarcar en políticas públicas más amplias que busquen la solución del problema habitacional en la Ciudad de Buenos Aires donde la falta de una planificación tiene consecuencias graves, entre ellas, estos incidentes que podrían evitarse”.