CAFÉ DE LA COMEDIA

Frente a la iglesia de La Merced, en la esquina de las calles Merced y San Martín (actuales Reconquista y Tte. Gral. Juan D. Perón), se inaugura en 1804 el Café de la Comedia. Su dueño era un acaudalado comerciante francés llamado Raymond Aignasse que ofrecía una buena cocina y hasta servicios de “envío a domicilio”, toda una novedad para la época.

Aignasse, fue también el encargado de construir el “Coliseo Provisional de Buenos Aires”, también llamado “Teatro de la Comedia”, en mismo solar donde, desde 1783 hasta 1792, se erigió el “Teatro de la Ranchería”, en la intersección de las calles Alsina y Perú. El Teatro de la Comedia fue por mucho tiempo la única sala teatral de la Ciudad y concluyó por ser el Teatro Argentino. Desde el propio teatro se podía acceder al Salón de Billares del café.

En el Café de la Comedia les fue proporcionada la última cena a los condenados a muerte por el llamado “Motín de las Trenzas” (7 de diciembre de 1811).  La misma consistió en gallina hervida, puchero de garbanzos, vino carlón, yerba y cigarros.  El café de los desafortunados Patricios fue un regalo del Café de Marco.

Años más tarde, debido al pésimo estado del techo, este café  fue clausurado y ya no volvió a abrirse.