BORGES

Hoy se cumple el 112 aniversario del nacimiento del escritor Jorge Luis Borges, quien fue vecino del barrio Recoleta y era habitué de La Veredita -nombre que por entonces tenía la afamada confitería La Biela-, del restaurante Zum Edelweiss, del encumbrado Florida Garden y la elegante confitería Richmond en el barrio San Nicolás.

Jorge Luis Borges era bisnieto nada menos que del coronel Manuel Isidoro Suárez, veterano de numerosos combates durante las guerras de independencia, que comandó la caballería patriota en la batalla de Junín a las órdenes de Bolívar.
Pero, de regreso a su terruño,  el bisabuelo de Borges en lugar de continuar con los sueños independentistas de Bolívar, apoyó la revolución unitaria del 1 de diciembre de 1828, de esta manera combatió junto a Juan Lavalle en batalla de Navarro, tras la cual fue fusilado el gobernador Manuel Dorrego.
A la caída de Lavalle, Manuel Isidoro Suárez, se exilió en Montevideo donde, fiel a sí mismo, apoyó la revolución de Fructuoso Rivera contra el presidente constitucional Manuel Oribe.

Pese a esto, Borges, siempre se jactó de la ‘prosapia’ heredada de su ancestro. Aun cuando hacía 1924, en la casa donde vivía, ubicada en la avenida Quintana 234, funcionó el comité Yrigoyenista de jóvenes intelectuales, integrado por el mismo Borges, Marechal, González Tuñón, Arlt y Macedonio Fernández.

Hacia 1943  Borges, al igual que si bisabuelo,  había claudicado de las ideas libertarias. Se muda entonces a otra casa en Quintana 263, donde vive hasta 1946.  Allí, escribió la mayor parte de “El Aleph”. También allí entablo una entrañable amistad con otro escritor, con una ideología más afín a la de Manuel Isidoro Suárez, Adolfo Bioy Casares.

El 14 de junio de 1986 en Ginebra, Borges fallecía en Ginebra, donde había fijado su residencia y allí expresó su deseo de quedar sepultado en esa ciudad, a la que consideraba “una de sus patrias”.