BESADA PÚBLICA CONTRA LA HOMOFOBIA DE PUTÍN

Organizaciones del colectivo homosexual en Argentina realizaron ayer jueves una “besada pública” frente a la embajada rusa en Buenos Aires en repudio a la política homofóbica del Gobierno de Vladimir Putin, quien visitará Argentina el próximo sábado.
Con una “besada pública”, los organizadores se manifestaron “contra las políticas que atentan contra la comunidad LGBT (lésbico, gay, bisexual, trasvesti, transgénero, transexual, intersexual y queer) que se han puesto en marcha en Rusia mediante la Ley contra la Propaganda Homosexual”.
“Con la venida de presidente ruso Vladimir Putin a nuestro país, hacer un acto público de besos frente a la embajada Rusa en Argentina es una de las mejores demostraciones para reivindicar nuestros derechos”, dijo César Cigliutti, presidente de la Comunidad Homosexual Argentina (CHA).
Para Cigliutti, “una sociedad y un Estado que respeta la diversidad sexual, como Argentina, es un ejemplo que debería considerar Putin para sus políticas públicas”.
La CHA recordó en un comunicado que Putin dijo públicamente el año pasado estar “harto” de las parejas homosexuales, al tiempo que aseguró que en su país no se discriminaba a las minorías sexuales.
Recordó además que la Duma rusa (el poder legislativo en ese país) aprobó en 2013 casi por unanimidad una ley que prohíbe hablar sobre homosexualidad y prohíbe tajantemente la “propaganda de relaciones sexuales no tradicionales”, con el fin de “proteger a los niños, a la familia y la maternidad”.
La Ley en cuestión considera y define como “propaganda” toda manifestación pública sobre relaciones con personas del mismo sexo, “de esta manera que ese país las organizaciones del colectivo gay son perseguidas”, asegura el comunicado y añade “entendemos que esta ley va en contra de los derechos de la comunidad LGBT. Además, desde su aprobación los casos de violencia y discriminación contra las personas LGTBI han aumentado”.
Con esta Besada Pública, las organizaciones que promueven la diversidad sexual expresan su repudio por la violencia estimulada desde la política que está llevando adelante el Estado ruso con la aprobación de esta ley, “de la que se valen grupos homófobos que aprovechan para amedrentar a la comunidad LGBTI”, aseguran los activistas argentinos y agregan “convocamos a la comunidad LGBTI de Argentina a salir a las calles, a poner el cuerpo, frente a los avances de sectores de derecha y la iglesia para coartar nuestros derechos aquí y en el resto del mundo. Nos hacemos eco del Orgullo como símbolo de resistencia y lucha porque entendemos que sigue siendo revolucionario salir del clóset”.