BENITO QUINQUELA MARTIN: EL ARTISTA DE LA BOCA

El 20 de Marzo de 1890  alguien dejó en  la Casa de Expósitos un niño, que aparentaba tener al menos tres semanas de vida, por esa razón el día de nacimiento de Benito  fue sido consignado como el 1º de marzo. Fue bautizado el día de San Benito Abad, el 21 de marzo, a quién debe su primer nombre, en tanto que su segundo nombre,  Juan y el apellido Martín, fueron arbitrarios.    El 16 de noviembre de 189, Benito Juan Martín, de casi ocho años,  por Manuel Chinchella y Justina Molina, un matrimonio que vivía en la Boca del Riachuelo, que luego fue el lugar de residencia del maestro.

No había terminado de cursar los dos primeros grados de la primaria, cuando comenzó a trabajar en el reparto de carbón, ayudando a sus padres que lo vendían a los vecinos del barrio.
Al cumplir  15 años su padre que descargaba carbón en el puerto, lo llevó a trabajar con él. Por su extrema delgadez Benito tenía un físico poco adecuado tamaña tarea, pero su empeño y rapidez le hicieron ganar el apodo de “el mosquito”.
Dos años más tarde, a los 17 años, se inscribe en una academia para cursar dibujo y pintura, con el maestro italiano Alfredo Lázzari, quien fue su único maestro. Completó su formación autodidacta a través de lecturas en la biblioteca del Sindicato de Caldereros, y allí descubrió el libro “El Arte” del escultor francés, Auguste Rodin, que lo llevó a dedicar su vida a la creación artística.
La primera exposición de sus trabajos la hace al cumplir 20 años,  en la Sociedad Ligure de Mutuo Socorro. En 1912 se le diagnostica un principio de tuberculosis y busca los purificadores aires de Córdoba para curar su enfermedad. Allí realiza una serie de paisajes acompañado al maestro Walter de Navazio. Retorna a los seis meses milagrosamente curado y convencido que debe reflejar, como decía Rodin, únicamente su vida y su ambiente, es decir pintar su aldea: La Boca del Riachuelo. Fue el inventor de la calle “Caminito”, una vía de ferrocarril abandonada que él quiso transformar en museo al aire libre para favorecer a los artistas y artesanos del barrio en los años de la década de 1950, y que con el tiempo, su éxito fue tal que ahora pareciera que siempre estuvo ahí.

Murió  a  los 87 años, el 28 de enero de 1977 en la Boca del Riachuelo, desde donde se hizo conocido mundialmente.