BARRIO RODRIGO BUENO

El gobierno porteño se comprometió hoy, ante el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) local, a presentar en 60 días hábiles un proyecto de urbanización para el barrio Rodrigo Bueno, situado en la Costanera Sur de la Ciudad, y adelantó que será una iniciativa “consensuada con los vecinos” que apuntará a “la integración urbana y social”.
El anuncio fue hecho durante una audiencia convocada por el TSJ, donde estuvieron el Procurador general, Gabriel Astarloa; el presidente del Instituto de la Vivienda, Juan Ignacio Maquieyra; el defensor General de la Ciudad, Horacio Corti y la asesora General Tutelar, Magdalena Giavarino.
Allí, Astarloa dio a conocer el compromiso para que el 23 de noviembre, fecha en que se cumplirán los 60 días hábiles, el Gobierno de la Ciudad formulará una propuesta para la urbanización que contemple la integración urbanística y social del barrio Rodrigo Bueno, donde habitan unas 3.000 personas en un predio situado al lado de la Reserva Ecológica y frente a la Ciudad Deportiva Boca Juniors.
Además, se decidió conformar una Mesa de Trabajo constituida por el Ministerio Público de la Defensa, el Comité Ejecutivo del cuerpo de delegados y los representantes del IVC, la cual realizará su primer encuentro el miércoles próximo y se encargará de diseñar el proyecto de urbanización.
Maquieyra precisó que “junto a los vecinos, presentamos una propuesta para que en 60 días hábiles elaboremos en consenso el proyecto que contemple una solución habitacional, un desarrollo urbano y conexión del barrio a la Ciudad y una respuesta a aspectos sociales, como salud y educación”.
“El gobierno porteño tiene la vocación de hacer la urbanización en el barrio, con los vecinos y respetando al medio ambiente”, aseveró el funcionario en referencia a que el asentamiento está situado en cercanías de la Reserva, que cuenta con determinados estándares que deben ser respetados, sobre todo, en el caso de las intervenciones que se prevén efectuar para la urbanización.
Según se desprende de las declaraciones de Maquieyra, el proyecto planificado para Rodrigo Bueno será similar los anunciados semanas atrás por el Gobierno de la Ciudad para las villas 31 de Retiro y 20 de Lugano, donde se pusieron en marcha sendos planes de “integración social y urbana”.
Por su parte, Corti sostuvo que “es la primera vez que el Gobierno de la Ciudad se compromete, ante la Justicia, a implementar la integración social del barrio, que implica que las personas que allí viven puedan contar con los servicios públicos, además de tener en cuenta sus derechos sociales”.
Y agregó que “consideramos que la propuesta es positiva porque se escuchó el reclamo histórico de los vecinos, por el que vienen pelando desde hace más de diez años”.
Marino Sosa, delegado del barrio, calificó lo ocurrido en el TSJ como “un hecho histórico y el fruto de un trabajo realizado durante muchos años” y destacó que “esta es nueva etapa en la que los vecinos vamos a tener un compromiso que implica involucrarnos”.
“Lo que nosotros queremos es la integración del barrio y ser un vecino más de la ciudad”, agregó  y precisó que la Mesa de Trabajo buscará, entre otras cosas, incluir en el texto “mejoras en las calles, acceso a los servicios básicos y en la trama social”.
Los habitantes del barrio Rodrigo Bueno sintieron años atrás de cerca la posibilidad de ser desalojados cuando avanzó el proyecto en la Legislatura porteña para levantar en terrenos lindante al asentamiento un centro urbano con numerosas torres bajo el nombre de “Solares de Santa María”.
Ese proyecto a manos del grupo IRSA y que quedó trunco, contemplaba como vía navegable, para el uso de los dueños de los departamentos, de un canal que a su vez es un espejo de agua que linda con Rodrigo Bueno y el cual podría elevar su nivel con el paso de las embarcaciones e inundar las casas.