BAJO TERAPIA

Un elenco efectivo que encabezan Héctor Díaz y Carlos Portaluppi se hace cargo de “Bajo terapia”, una comedia del primerizo Matías Del Federico que abreva sin tapujos en el éxito de “Toc toc”, con tres parejas en estado de autoanálisis, que se acaba de conocer en el porteño teatro Metropolitan.
Esas parejas están integradas por Díaz y Mercedes Scapola -con muchos años de convivencia y hastío-, Darío Lopilato y Manuela Pal -que no se deciden a implementar una convivencia- y Portaluppi y María Figueras, en apariencia la dupla más asentada, con notorio conservadurismo en el hombre y una tendencia peligrosa al alcohol en ella.
El mecanismo es simple y vuelve a apelar al terapeuta ausente, una heterodoxia que sólo parece posible en el teatro por lo imprevisible de sus consecuencias, y permite que el sexteto se explaye a la manera de cualquier fiesta o encuentro de amigos en los que se ventilen sus asuntos privados.
Así es que todos hablan y opinan sobre lo propio y lo ajeno, un tanto como en esos programas de TV donde se exponen las miserias personales a una escala inaudita, creándose una red de consecuencias de riesgo que sin embargo -en la TV y en esta obra- se terminan desinflando.
Eso en la realidad no pasaría, como lo sabe cualquiera que apele a la lógica, porque lo explosivo de las pulsiones y sus rebotes, en un ambiente cerrado -y más como lo muestra la escenografía de María Oswald- sólo podría conducir a un final apocalíptico como el de “Un dios salvaje”.
Claro que Matías Del Federico no es Yasmina Reza, autora de esa obra, ni Laurent Baffie, autor de “Toc toc”, y su propósito no es entrar en profundidades psicológicas sino en llenar una hora y media de teatro divertido que justifique el pago de una entrada.
La historia profesional de Del Federico es curiosa, ya que como él mismo lo cuenta en el programa de mano, tuvo enormes dificultades para escribir su primera obra teatral -ésta- pero finalmente terminó ganando el primer premio del concurso “Contar 1”, organizado por la Asociación de Empresarios Teatrales, Argentores y la Asociación Argentina de Actores.
Es llamativo que un autor joven -nació en la provincia de Santa Fe en 1981- esté absolutamente alejado de todo riesgo de estilo y de todo interés de búsqueda y renovación -como antaño le pasó al director Daniel Veronese- y apunte al más comercial de los teatros comerciales, porque se sabe que con ayuda de la suerte puede ser un buen medio de vida y un salto a las autorías televisivas.
En ese sentido hay que agradecer la sinceridad del concurso: crear un fenómeno comercial llevando a la avenida Corrientes a nuevos autores argentinos para disfrute de un público de buen poder adquisitivo, aunque estén en las antípodas de Roberto “Tito” Cossa, Mauricio Kartun, Rafael Spregelburd, Ricardo Bartís u otros exagerados.
Lo que se ve en el escenario del Metropolitan es un espectáculo que requiere la complicidad y el acompañamiento del público, cosa que efectivamente se da -o por lo menos se dio en la función para prensa y amigos-, que funciona porque el espectador avisado sabe que esa permanente meseta de la acción va a desaguar en un final sorpresivo -como en “Toc toc”- y quizá tramposo.
Con un elenco irregular con figuras de mucha experiencia y presencia escénica -Portaluppi sobre todo, pero también Díaz- y otras provenientes de TV e incluso del off, la pieza tiene su simpatía y se desliza con facilidad a través de diálogos llanos, intencionados, a veces procaces, que buscan en todo momento sostener su diálogo con la platea.
“Bajo terapia” se ofrece en el teatro Metropolitan, Corrientes 1343, miércoles a las 20.30, jueves a las 20.15, viernes a las 22.30, sábados a las 20.30 y domingos a las 19.30.