AÑO NUEVO CHINO. LA SERPIENTE

150.000 personas participaron en los festejos por el Año Nuevo chino que, entre ayer y hoy, se desarrollaron en Barrancas de Belgrano para darle la bienvenida al año lunar 4711, “De la Serpiente de Agua”.

Según el cálculo de los organizadores, esto representa un incremento del 25 por ciento respecto del año anterior, cuando la cuenta final arrojó unos 120.000 asistentes.

Es que este año, por primera vez, la jornada inaugural se extendió hasta la medianoche -dos horas después de lo que ocurría años anteriores- y el buen tiempo acompañó el desarrollo de la fiesta hasta casi el final.

Dejando atrás el pasado año del dragón, un ser mitológico caracterizado por los “altibajos y el conflicto”, la cultura china celebra este 2013 la llegada del año de la serpiente que es considerado “de siembra, para cosechar al año siguiente, pacífico y tranquilo”.

Dos fueron los emplazamientos donde transcurrieron las actividades para recibirlo: el Barrio Chino y la Plaza Barrancas de Belgrano.

Delimitado por las calles Montañeses, Olazábal y 11 de Setiembre, el Barrio Chino mantuvo todos sus comercios abiertos con propuestas especiales, a las que se sumaron puestos y carpas donde se dictaron talleres gratuitos de introducción a las artes marciales, ceremonia del té, caligrafía, horóscopo chino y otras.

“La idea de los talleres es ofrecer un acercamiento a las tradiciones chinas. Por ejemplo, en el taller de artes marciales se explica el origen de los movimientos, que están inspirados en cuatro animales considerados sagrados: el leopardo, la serpiente, el dragón y la grulla”, explicó un vocero de la organización.

El escenario principal -donde se desarrollaron espectáculos de ópera canto, danza, música, acrobáticos y humorísticos -estuvo en la Plaza Barrancas de Belgrano, rodeado de una treintena de puestos, incluida una completa feria gastronómica.

 “Hubo algunas cosas nuevas, como la presentación del Coro de la Asociación Cultural Chino Argentino y el espectáculo de Ópera china con acrobacias”, explicaron los organizadores.

Pero quizás el momento más esperado y característico de la fiesta haya sido el ritual de “la danza del Dragón” con que se abrió y cerró cada jornada, cuando un vistoso dragón de papel maché serpenteó entre la apiñada muchedumbre portado por miembros de la comunidad china.

La fiesta fue organizada por “Muralla Dorada”, una asociación de cultura chino-argentina, el Barrio Chino de Buenos Aires y la Asociación Cultural Chino-Argentina; con el auspicio de la Embajada de China en Buenos Aires y el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.