ANATOLE SADERMAN

Anatole Saderman nació en Moscú en 1904, ganó fama internacional, especialmente como retratista. Fotografió a casi todos los artistas plásticos de la Argentina y a Jorge Luis Borges, Pier Paolo Pasolini, Pablo Neruda, Pablo Casals y Nicolás Guillén, entre otras personalidades de las artes y las letras. En 1982 recibió el Diploma al Mérito que concede la Fundación Konex y en 1984 fue nombrado Ciudadano Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires. En 1990 fue galardonado por el Foto Club de Buenos Aires.

A la edad de 22 años llega con su familia a América Latina, a bordo del “Cap Polonio” Era el año 1926, y Anatole desconocía en absoluto del idioma, traía tan sólo, tres dólares en sus bolsillos, dos cajones llenos de libros y el compromiso de enviar a al director del colegio de Berlín, donde estudiaba, notas de América ilustradas con fotografías, tomadas  con una máquina de placas 9 x 12 cm que su padre le había comprado en Francia.

Las primeras fotografías las hizo a bordo del Cap Polonio, un barco que traía laboratorio fotográfico y al que debía acudir en forma permanente ya que carecía de conocimientos técnicos eran totalmente nulos en ese tiempo. Cuando el barco llegó a Montevideo, se separa de su familia -que iba con destino al Paraguay- y se queda en el Uruguay, alojado en el Hotel de Inmigrantes,  durante el día sacaba fotos; para sobrevivir

 En Montevideo conoció al fotógrafo moscovita  Nicolás Yarvoff , con quien pudo hacer un fugaz aprendizaje de la fotografía. Munido de estos conocimientos iba cotidianamente al puerto a sacar fotos de los obreros o recorrer los “conventillos” montevideanos, hasta que pudo montar un primitivo laboratorio en el cuartucho en que vivía. Posteriormente  recaló en Asunción, con su familia y consiguió emplearse en un emporio fotográfico importante, hasta que pudo instalar su propio estudio  en 1927. El artífice de ese primer estudio, fue un amigo de su padre y compatriota,  quién se asoció con él. Estaba ubicado en la zona del puerto. Su segundo estudio, instalado en la casa de sus padres, se llamó Estudio Electra.

Luego de probar suerte en Formosa y Montevideo decide radicarse en Buenos Aires años después que el fotógrafo Juan Zuretti  -que tenía estudio en Florida 528- quedara asombrado de su calidad de un profesional. Es así como en 1932 se empleó en el Estudio Van Dick que estaba en la calle Rivadavia y Medrano, haciendo de todo un poco: retoque, copiado y tomas, hasta que finalmente decide abrir su propio estudio “porteño” dos años más tarde (1934) en la calle Callao 1066, casi esquina Santa Fé. Trabajaba entonces con una gran cámara de galería usando, según el trabajo, película plana de 18 x 24 cm, 11 x 16 ½ u 8 x 11 cm. Tenía el tele Tessar de 300 mm para los trabajos generales y un monóculo Corística (italiano) de 450 mm para los retratos y precisamente con estos elementos comenzó a fotografiar rostros de intelectuales y artistas argentinos y extranjeros, muchos de ellos de paso por la Ciudad (Stefan Erzia, Salvador Stringa, Pedro Tenti, Pablo Casals, Alberto Gerchunoff, Guastavino, Victorica, etc. Murió en Buenos Aires 1993.