DÍA CONTRA LA VIOLENCIA HACIA LA MUJER

Cada 25 de noviembre se conmemora a nivel internacional el Día de  la erradicación de la Violencia contra la Mujer. Esta fecha no es arbitraría, un 25 de noviembre de 1960, en República Dominicana el dictador Rafael Trujillo, asesinaba brutalmente a las hermanas Patria, María Teresa y Minerva Mirabal. En 1999, la Asamblea de las Naciones Unidas estableció esa jornada para que los Estados y organizaciones  fomenten campañas de concientización a fin de erradicar la Violencia contra la Mujer.

A 60 años del asesinado de las hermanas Mirabal, activistas y opositoras a dictadura de Trujillo, la violencia contra las mujeres no cesa. Por eso, miles han salen a las calles, cada vez, a gritar decir Ni Una Menos. En la ciudad de Buenos Aires,  este viernes, se llevó a cabo una movilización que marcho desde el Congreso hacia la Plaza de Mayo, donde se leyó un documento que denuncia la situación que atraviesan millones de mujeres en el país.

La violencia contra las mujeres, en sus distintas expresiones, tipos y modalidades,  sigue siendo una práctica habitual  y cotidiana en nuestra sociedad, tanto en el ámbito privado como en la vida pública. Una reciente estadística elaborada por el colectivo Mujeres de la Matria Latinoamericana (MuMalá), que en nuestro país una mujer es asesinada cada treinta horas en manos de un hombre.  En 11 meses, se han cometido a lo largo de todo el territorio nacional 254 crímenes contra mujeres, en su mayoría madres (57%),  quedando 259 niños y niñas huérfanos. Otro dato importante de este estudio es que la mayor parte de estos femicidios fueron cometidos por hombres del círculo íntimo de las víctimas  y en su propio domicilio. En tanto que el 18% de estas  mujeres asesinadas había realizado denuncias previas, de las cuales el 12% tenía medidas de protección dictadas por la justicia. Es decir, un 18% de estos  homicidios podrían haberse evitado de existir políticas de protección y asistencia a las víctimas.

En la movilización se denunció la falta de políticas de parte del Estado nacional para erradicar la violencia contra las mujeres que permitirían al menos un atenuar este flagelo. Se denunció que no se garantiza a las mujeres el derecho al trabajo, ni a un salario igual a la canasta familiar, ni a licencias laborales, ni a equipos de atención integral. Se denunció que permanentemente se recortan presupuestos para programas contra la violencia hacia la mujer. Se denunció que  la ciudad de Buenos Aires, rehúsa la implementación de la ley de Educación Sexual Integral (ESI).  Se denunció que a nivel nacional se recorta los presupuestos para los programas nacionales destinados a atender a las mujeres. Se denunció que el Congreso nacional se niega a trata el proyecto de Ley del derecho al aborto, libre y gratuito, que salvaría la vida de cientos de mujeres que se ven obligadas a practicarse abortos clandestinos.

“El disciplinamiento para la sumisión de nuestros cuerpos a base de violencia psicológica, verbal y física. El acoso, el abuso y la violación, de los cuales el Estado también es responsable. El recorte presupuestario por parte del Gobierno hacia las políticas públicas para la erradicación, prevención y sanción de la violencia contra las mujeres. La precarización laboral, la doble jornada laboral que se nos impone. La precarización de la vida, el ajuste económico, los tarifazos. La pobreza que nos golpea doblemente a nosotras de la mano de las políticas de recortes y ajuste, feminizando la pobreza”, es uno de los párrafos que sintetiza el documento leído en la Plaza de Mayo.

Mientras esto sucedía, en otra sintonía, el Ministro de Ambiente y Espacio Público porteño, emitió una gacetilla de prensa, donde señalaba los siete monumentos que se iluminarán de naranja el día sábado en conmemoración al Día de la Erradicación de la Violencia contra la Mujer. “Como todos los años nos sumamos a esta campaña para seguir fomentando la lucha contra la violencia de género, y que los ciudadanos tomen conciencia sobre la importancia del tema”, expresa el funcionario en el comunicado de prensa.