DIA INTERNACIONAL DE LA MUJER AFRO

Un 25 de julio de 1992, se realizaba el Primer Encuentro de Mujeres Afrolatinas,  afrocaribeñas y de la diáspora en Santo Domingo, República Dominicana.  A 500 años de la llegada de los españoles a América, mujeres de 32 países de Caribe se reunieron para definir estrategias de incidencia política para enfrentar el racismo desde una perspectiva de género. Fue entonces cuando se decidió declarar el 25 de Julio como Día Internacional de la Mujer Afrolatina, afrocaribeña y de la diáspora.

Desde entonces, en todo el mundo se conmemora esta fecha con actividades alusivas. En nuestra Ciudad, las Mujeres Afrodescendientes celebrarán un Cabildo Abierto donde se debatirán temáticas de inclusión, educación, género, racismo, sexismo, entre otras.  La cita es Bolívar y avenida de Mayo a partir de las 19. Luego del debate se confeccionará un documento para ser presentado presentado en el Encuentro Nacional de Mujeres que se celebrará en octubre de este año en la Provincia de Chaco.

Las mujeres negras luchan día a día para recuperar su dignidad, y lo hacen a través de la resistencia contra la marginación que les es impuesta, en el combate contra la pobreza y el racismo, y la conciencia adquirida a través de la militancia organizada en los movimientos sociales. En este sentido, este Cabildo Abierto realiza con “el propósito es hacer visibles y reconocer las luchas contra el sexismo y el racismo que han librado las mujeres afrodescendientes y comprometer a los/as diferentes actores para lograr sus reivindicaciones”.

El 15 de noviembre de 2012,  la Legislatura porteña sancionó la ley 4355 que instituye el 25 de julio como el “Día de la Mujer Afro” en el ámbito de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Por otra parte, la Asamblea General de la ONU proclamó en su resolución 68/237 los años 2015-2024 como el “Decenio Internacional para los/as Afrodescendientes, con el propósito de fortalecer la cooperación nacional, regional e internacional en relación con el pleno disfrute de los derechos sociales, culturales, civiles, económicos y políticos de las personas de ascendencia africana, y su plena e igualitaria participación en todos los aspectos de la sociedad. Al que el Parlamento de la Ciudad de Buenos Aires adhirió en el año 2016 a través de un proyecto de declaración.